Trabajo no estatal en Cuba
Debemos observar lo que está ocurriendo en Cuba actualmente, que trata a gatas de incentivar el trabajo no estatal entre la juventud, que aun educada no cuenta con la praxis en ese tipo de desarrollo nuevo para ellos.
En Panamá, los tres sectores económicos piden a gritos gente que trabaje bien, pero no tenemos esa visión en nuestros planes de desarrollo.
Por fortuna, no se ha formado una explosión social al estilo "san Garabito" porque somos poquitos, tenemos Canal y dólares, pero pronto eso no será suficiente y las vacas no caerán del cielo como ahora. Desde que "mataron" a Torrijos (2 /8/1981), aquí se acabó la planificación, es por eso que el desempleo y la indisciplina persisten. Urge, pues, un proyecto serio y masivo desde la secundaria.
Nuestros jóvenes deber saber desde meter un palo de yuca en la tierra, "software", asistencia en salud, ingeniería civil, científico de alimentos, biomédico, analista estadístico, cibernética y hasta sospechar por qué Sancho era tan interesado y el Quijote todo lo contrario (lo del Inadeh es pura bulla de cocos y un juego matatiempo hasta que lleguen las quincenas).
En el sector primario, por ejemplo, urge sacar de las oficinas refrigeradas del Gobierno a todos los ingenieros agrónomos para que desarrollen de verdad el campo, comunidad por comunidad, y se ganen su sueldo como lo intentaron hacer los gringos con los clubes 4S, yo conservo aún esos planes y hasta fotos de la hermosa gringuita que nos tocó allá en Villa Rosario, Capira, a mediados de la década de 1960.
No es posible que sean los Melo los únicos en este país que te asesoren para sacarles las pepitas a las gallinas y hasta cómo sobrevivir con las garrapatas, arrieras, ácaros y otras plagas, es aburrido ir al Mida, con solo ver el cementerio de autos canibalizados te deprimes.
Este comentario lo motivó un artículo del diario "Granma" cubano, del autor Alfonso Amaya Saborit, en el que se establece la necesidad de orientar a base de cursos a los jóvenes interesados en el trabajo no estatal. Ahora, entendí que los jóvenes son independientes, pero trabajan para el Estado y esto es un avance en un sistema totalitarista, un respiro de independencia.
Lo que veo como un palo grueso en la rueda es que prevalece el trabajar para el inglés y el comprar huevos para vender huevos, no es tuyo lo que produces ni se lo puedes vender al que te dé la gana, a menos que haya mercado negro, entonces pueda que avance la carreta porque sin interés no hay desarrollo, compa.
