Opinión - 10/10/14 - 11:50 PM

Universidad privada o autonomía

La encrucijada sobre los problemas que enfrenta la Universidad Marítima Internacional de Panamá (Umip) durante sus elecciones es muy relevante y nos pone a reflexionar

Dr. Tomás G. Rodríguez A.

La encrucijada sobre los problemas que enfrenta la Universidad Marítima Internacional de Panamá (Umip) durante sus elecciones es muy relevante y nos pone a reflexionar sobre los principios democráticos, autonomía y docencia.

Actualmente se está llevando a cabo un proceso electoral en la Umip en forma transparente, democrática y participativa, organizado por sus autoridades, avalado por sus órganos de Gobierno, Consejo General Universitario (CGU) y convocado por su Consejo Superior (CS).

Este CS está integrado, entre otros, por la ministra de Educación, Marcela Paredes; el administrador de la Autoridad Marítima, Jorge Barakat, y el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Jorge I. Quijano.

Lastimosamente, algunos miembros de este CS están mal informados, situación que ha llevado a vulnerar -no intencionalmente- la autonomía política y electoral de la Umip, intentando detener un proceso electoral asesorado y supervisado por el máximo órgano en materia electoral, como es el Tribunal Electoral.

El CEU ha cumplido con todos los preceptos legales y éticos en cuanto a organización, desarrollo y legitimidad del proceso. Es realmente increíble que en nuestro país, con una larga trayectoria de participación democrática, a 9 días de las elecciones, figuras tan prestigiosas, hayan prohijado a través de una resolución con muy poca sustentación y terreno legal, detener dicho proceso para justificar prácticas impositivas.

Los estamentos de la Umip permanecemos unidos y vigilantes para denunciar y evitar que se cometa este exabrupto jurídico y político.

Solo solicitamos autonomía para crecer y elegir de entre nuestros docentes las autoridades que han de regir nuestra universidad sin presiones, imposiciones e intervenciones externas.