Verdaderos adoradores
El plan de Dios es para la salvación de todos, pero son muchos los llamados y muy pocos los escogidos, de hecho, el camino de la salvación es tan estrecho que solo se puede caminar uno a la vez.
Lastimosamente, en muchas iglesias, incluidas las evangélicas, no todas, el plan que se ejecuta es el esquema de perdición del anticristo, manteniendo a los crédulos en la ignorancia más oscura, sumidos en una religiosidad, legalismo y neofariseismo evidentes.
Uno de los temas más “olvidados” de los pastores es la adoración verdadera. El pastor John MacArthur, en su libro “Nuestro extraordinario Dios”, dice: “Creer cosas erróneas en lo atinente a Dios es un asunto muy serio porque es idolatría”. Adorar a falsos dioses no solo es postrarse ante una imagen pagana, adorar ideas o conceptos falsos de Dios es también idolatría y de la peor, porque se trata de un engaño diabólico disfrazado de supuesta adoración.
La Biblia deja en claro lo que es idolatría, y se trata de pensar cosas falsas de Dios o disfrazarlo de algo que no es. “Pensabas que de cierto seria yo como tú”, Sal. 50:21.
Los que acuden a las iglesias tienen los más variados e increíbles conceptos de Dios, creen que Dios es una especie de padre permisivo que deja a sus hijos hacer lo que les da la gana o una piñata de regalos a la que solo hay que golpearla con un palo para que nos dé todo lo que pedimos.
“Así dijo Jehová: no se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en su riqueza. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”, Jer. 9:23-24
La única manera de conocer a Dios es por la revelación de la verdad en la Biblia. Amén.
