Opinión - 11/10/17 - 12:00 AM

Verdades

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Aunque hayan pasado más de quinientos años, es conveniente señalar algunas verdades sobre el descubrimiento y la conquista de América. Se justifica porque todavía sentimos de cierta manera las consecuencias de ese acontecimiento. Cuando niño se nos hacía cantar que “España le dio vida y civilización” a nuestros pueblos, lo que no es totalmente cierto. Estudios señalan que los indígenas tenían estructuras de gobierno, economía y todavía hay restos de sus ciudades y religiones. Los conquistadores españoles fueron personas de bajo nivel cultural. Algunos habían sido detenidos por diversos delitos. Contrario de lo que pasó en América del Norte, donde llegaron religiosos huyendo a persecuciones, los españoles vinieron solos.

Las violaciones a mujeres originarias fueron notables y comenzó el mestizaje. Otra característica negativa fue la rapiña que hicieron, buscando oro y riquezas que muchas veces arrancaban con crueles torturas y engaños. En términos generales, los indígenas trataron bien a los españoles… hasta que fueron víctimas de su codicia. La iglesia de la época dijo al principio que los indios no tenían almas, al confundirlos con animales. Civilizaciones enteras fueron destruidas, perdiéndose valiosos conocimientos de astronomía, física, joyería y construcciones. Aparte del oro y otras riquezas, de América salieron numerosos productos, que años más tarde ayudaron a Europa a soportar hambrunas. Fue tanta la destrucción que sociólogos han llamado “trauma de la conquista” la actitud pasiva y reservada que han mantenido los indios por muchos años.

En Panamá también se nota este trauma, responsable del alejamiento de nuestros originarios del modernismo de la civilización. Por esos muchos gobiernos en el Continente prefirieron arrinconarlos en comarcas y áreas especiales. Les permitieron manejarse con sus propias leyes y costumbres. Todavía vemos que aquí se aplica el cruel castigo de “el cepo”, aunque esté prohibido para el resto del país. El tiempo ha hecho que en algunos países con gran población indígena, ellos se conviertan en elementos importantes. Tanto Bolivia como Perú han tenido presidentes indios. Dudo que eso pueda suceder en Panamá, en los próximos años. Sí tenemos diputados, representantes y alcaldes originarios. Hace años en un salón de Periodismo pregunté “¿dónde estaríamos si España no nos descubre?”. Una alumna respondió: “¡en los árboles!”. (Pregunta el Cholito Mesero santanero ¿qué pasó con la hidroeléctrica de Barro Blanco?).