Vital
Escuchamos un ruido cerca de las plantas. Al acercarnos, descubrimos a la señora casi escondida entre las flores. Estaba cometiendo una falta... regaba sus matas con agua potable. Al preguntarle por qué lo hacía a esas horas, explicó que en el día podría verla un funcionario del acueducto y denunciarla. Se había prohibido gastar agua para regar plantas y otras actividades. Resulta que a pesar de estar comenzando el verano, en muchos lugares de Panamá los ríos se están quedando sin agua. Esto afecta la producción de agua para beber. Hasta se ha hablado de cortar el agua por horas para economizar el vital líquido.
Es curioso que semanas atrás, Panamá sufría inundaciones en varios lugares porque los ríos estaban llenos de agua. Hasta hubo muertes por causa de las famosas cabezas de agua. Algo no debe estar funcionando bien en la producción de agua potable. ¿Se necesitarán depósitos de agua para que no falte en la estación seca? Añada la destrucción de los árboles en las cuencas de muchos ríos, lo que disminuye su caudal. No se justifica que en el mes de enero no haya agua en ciudades como Panamá, Volcán, David, Boquete, Bocas del Toro y Los Santos, entre otras.
Realmente no se toma en serio la conservación del agua. Además de la deforestación cerca de varios ríos, hay que añadir la contaminación de algunos de estos. Lo sucedido en las provincias centrales, en que sustancias químicas dañaron un río y se dejó sin agua para beber a miles de panameños, debe ser una advertencia a las autoridades. Hasta se dice que el río Chagres es contaminado por aguas negras de varias barriadas. Aunque existan leyes para controlar las aguas servidas, no siempre se cumplen y nadie supervisa.
Dentro de poco volverán las mismas noticias de muchos años: la falta de agua afecta al ganado. No se han podido construir los pozos para que los animales tengan agua. Esto es una prueba de que el agua para el consumo humano y animal ya debe considerarse como una problemática que necesita soluciones efectivas. Imponer cortes de agua en ciudades y pueblos no es lo mejor. Tampoco andar cazando a personas que no quieren ver morir a sus flores en el verano. Pocos panameños tienen dinero suficiente para comprar botellas y echarle agua a sus plantas.
