Vivencia
Hoy 9 de mayo se cumplen cuatro años de la renovación de un águila, hecho registrado en el tiempo perfecto de Dios. Quienes me conocen podrán recordar el episodio que viví junto a mi familia, tras saber luego de cinco décadas, que nací con una malformación congénita que puso en peligro mi vida. ¿Cómo se justifica ese diagnóstico, luego de transcurrir años, y no al momento del nacimiento? La respuesta es sencilla, Dios controla el tiempo de cada uno de sus hijos, y yo no soy la excepción.
No voy a entrar en detalles, sin embargo, deseo llevarlos a reflexionar sobre la importancia de la unión familiar en tiempos difíciles. El alcance del respaldo y presencia de sus miembros en momentos de angustia, ese apoyo oportuno que permite aliviar la carga; fortalece la fe y la esperanza por muy difícil que sea la situación que se vive.
Lamentablemente, las familias se reúnen en fechas especiales, o en el peor de los casos, cuando se da el deceso de uno de sus miembros, cuando en realidad la familia lo es todo; como núcleo de la sociedad debe permanecer unida, pero somos conscientes de que en la práctica no se da, dado los diversos compromisos que como miembros de una comunidad están expuestos. Sin embargo, actualmente hay tantos medios tecnológicos que facilitan la comunicación y acortan distancias; entonces hagamos uso de ellos.
En la actualidad, los miembros de la familia no deben olvidar que cada ser humano tiene su identidad que implica diversos criterios que los hace diferentes y precisamente esos principios es muy importante que se respeten, con el fin de mantener la armonía.
Espero que este tema lleve a los lectores de mi Panamá, el país de las oportunidades, a reflexionar sobre la importancia de la familia en momentos difíciles; en la que la unión y el respaldo de sus miembros, aunados a los amigos que se integran mientras se recorre el camino de la vida, hace más transitable la difícil ruta que en ocasiones toca recorrer.
Por mi parte, estoy agradecida por la oportunidad de vida que Dios me dio y por la hermosa familia que me ha regalado, fortalecida en la unión. Hoy recuerdo que nuestro Creador hace cuatro años renovó un águila que está a su servicio, con metas y objetivos bien trazados, demostrando así, que tiene el control sobre la vida y la muerte.