Opinión - 13/11/14 - 12:52 AM

Xenofobia

Redacción

La palabra xenofobia significa miedo a los extranjeros, un fenómeno que algunos en Panamá quieren alimentar artificialmente, olvidándose de que la nación panameña se hizo con el aporte de gente de muchas partes del mundo.

Como en todos los países, los únicos que pueden darse el lujo de ser totalmente originarios son los pueblos indígenas, que ya estaban en esta tierra cuando llegaron los españoles y con ellos fue que se abrió el camino a la inmigración histórica de la nación.

Judíos, chinos, negros antillanos y antiguos descendientes de esclavos, hindúes, italianos, colombianos, españoles, mexicanos y un largo etcétera de nacionales de otros países tienen años asentándose en nuestra tierra y mezclándose con nacionales, por eso se dice que somos un crisol de razas.

Es por ello que no debe temerse la presencia de extranjeros en Panamá, ya que el trabajo duro de los padres y abuelos de estos inmigrantes junto con nuestros nacionales ha hecho grande a Panamá.

Pero llama la atención, por un lado, un grupito de extranjeros impertinentes con esta tierra que les abrió generosamente los brazos, y por el otro, ciertos elementos nacionales interesados en fomentar la xenofobia, no sabemos con qué inconfesables propósitos.

Lo cierto es que a los extranjeros que no se comporten hay que corregirlos, pero tampoco podemos –como hace un sector minoritario de nacionales– promover la intolerancia, el chauvinismo y la xenofobia, ya que eso sería negar nuestra herencia histórica y crear un ambiente de desorden social, que no conviene a la imagen de nuestro país como “Puente del Mundo y Corazón del Universo”.