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Como muchos solo hablan del Carnaval, a pesar de los problemas que hay en el país, decidí visitar al famoso Cholito Mesero del viejo café de Santana. Deseaba conocer la opinión de “Gente del pueblo” sobre el momento actual. Dijo el Cholito que era un periodista atrasado… ¡porque el Carnaval ya había comenzado hace rato! Realmente no entendí su respuesta y él se dio cuenta. Explicó el bellaco mesero que desde hace días Panamá comenzó su Carnaval, y yo no me había dado cuenta. Para convencerme comenzó a señalar hechos que demostrarán sus palabras. “¿Comparsas? ¿Quiere más de las que han pasado por las fiscalías? Tienen acusados, abogados, chorro de periodistas buscando noticias, parientes y a veces aparecen unos con pancarta criticando la justicia”, sostuvo.
Casi sin respirar agregó el Mesero: “hasta aparecieron los famosos rey Momo y reina Domitila en carne y hueso” (¿?). No faltaron las máscaras, siendo la más usada “yo no fui”, seguida por “inocente”. Otros usaron “cara de palo” para no mostrar sus sentimientos. Más de uno se puso la de “enfadado” para que creyeran que estaban molestos con la justicia, detenciones preventivas y medidas cautelares, justicia selectiva, etc. Aquí se rió el Mesero y comprendí que gozaba con sus cuentos. “Mire, señor periodista. Le probaré que estamos carnavaleando hace días. ¿Carnaval no es farsa? Bueno, eso sobra hace tiempo en este país.
A veces se piensa mal, como ocurre con la ley de “sapería”. “Si un maleante se salva por sapear a otros, la justicia será una farsa, solo para unos cuantos”, aseguró el Cholito. Señaló el famoso mesero santanero que no tenemos que ir a Las Tablas para ver las peleas y tiraderas entre Calle Arriba y Calle Abajo. Aquí algunos políticos se la pasan en eso, ya sean del Gobierno o la oposición. Hasta sacan sus bochinches para burlarse de los otros. Tal vez falte la música de las tunas del Carnaval, pero uno que otro ha cantado y dado sus gritos, indicó el Mesero. Tampoco hemos visto hermosos disfraces, añadió; pero más de uno se ha disfrazado de honesto, inocente y otros de perseguidos”. Quise encontrar algo distinto al Carnaval y mencioné el gasto excesivo de dinero en esas fiestas.
Riéndose el bochinchoso mesero dijo que desde hace días está corriendo dinero a chorros. Como no le entendí aclaró: ¿acaso los abogados cuestan un real?, preguntó con malicia. Pero algo faltaba muy típico de los Carnavales en estos días. Eran las frituras y comidas “de aceras”. Aceptó el Cholito que no hubo eso. Lo ocurrido fue realmente ¿un Carnaval anticipado?