Opinión - 18/2/17 - 12:00 AM

‘Yeyés impolutos’

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

De la noche a la mañana, ciertos grupos vinculados a empresarios que respaldan al Gobierno de turno iniciaron una campaña para desacreditar a la clase política panameña. El denominado “MOTTIN” tomó la bandera de la supuesta lucha contra la corrupción “para sacar a los ladrones que se llevaron el erario, engrosando sus bolsillos”. Todo pinta justo, pero este mal nace del mismo sector privado y es de vieja data.

Recuerdo que cuando cayó la dictadura militar en diciembre de 1989, el corrupto era Manuel Antonio Noriega y sus huestes relacionadas al Partido Revolucionario Democrático (PRD). Años después, se fue revelando que la clase política de los llamados “civilistas” mostraba sus dientes, haciendo fiesta con licitaciones amañadas y entregando el país a los intereses extranjeros. El pueblo panameño los castigó en un referéndum realizado en 1992 y comenzó el desgaste. ¿Y quiénes ganaron las elecciones en 1994? Obvio, el PRD con el “Toro” Pérez Balladares. ¿Esos no eran los corruptos de antes?

No olvide, estimado lector, que esos “civilistas” hoy son parte del MOTTIN. Siguen apoyando gobierno tras gobierno para obtener beneficios, incluso en la misma época militar. Pero cambian de caretas y discursos, con tal de hipnotizar al electorado. Con la vorágine generada por las declaraciones de Ramón Fonseca Mora y el escándalo de la empresa sudamericana, ahora los malos son todos los políticos de los Gobiernos en donde hicieron obras los brasileños. Sin embargo, queda preguntarse: ¿Acaso tampoco no hubo corrupción cuando se licitó la ampliación canalera? Haga este cuestionamiento a ciertas empresas panameñas relacionadas con Sacyr y se quedarán mudos.

Sabiamente, Jesucristo dijo hace 2,000 años: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. El problema es que en Panamá, los fariseos yeyés tiran peñones a todo el mundo, desde opositores hasta el Gobierno que los tiene en la papa, para pescar en río revuelto. Pero la opinión pública, gracias a las redes sociales y los comentarios fuera de los medios amañados, está ilustrada de esta maniobra. A nadie engaña la clase empresarial rabiblanca, que se escuda detrás del MOTTIN, para luego postular su candidato presidencial dizque “independiente” y “transparente”.

Pues claro, antes del 2019 harán su “show”, me dice un analista político. Ellos romperán con el varelismo y tirarán al ruedo al “Camaronero de las gasolineras” y “La Mala”. Por ello, hace rato los supuestos independientes perdieron credibilidad ante el electorado.

Con semejante panorama, el panameño prefiere respaldar al “Loco” y su legado. Pues recuerdan las obras y la bonanza de su pasado gobierno, que seguir con el tortuguismo y sus aliados de la yeyesada. Por ende, en 2019 se repetirá la misma medicina, aplicada en 1994. ¿Apostamos? Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos...

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