Sucesos - 13/7/19 - 12:00 AM

¿Dónde estás?, Mónica Serrano, una extraña desaparición

Por: Eric Ariel Montenegro Crítica -

Los padres de Mónica Serrano, secuestrada el 8 de febrero del 2003, cuando tenía 18 meses de edad, mientras se encontraba en casa de su abuela en el distrito de Arraiján, recuerdan hoy, el cumpleaños número 18 de su hija, la cual aseguran nunca han dejado de buscar.

La búsqueda de la familia dentro y fuera de Panamá continúa, utilizando un retrato elaborado por especialistas en Miami, Estados Unidos (EE.UU.) y que muestra el posible rostro de Mónica.

Los planes, indicó Castor Serrano, padre de Mónica, son retornar a EE.UU. para retocar la imagen de modo que muestre rasgos faciales cónsonos con la edad actual.

Durante estos 18 años, los progenitores de Mónica Serrano han invertido en la contratación de detectives privados e incluso ofrecieron hasta dos mil dólares a quien brindara información certera sobre el paradero de la niña.

Ello, admite Mónica Serrano (madre) llevó a la familia a adquirir muchas deudas, por lo que debió volver a trabajar para seguir pagándolas y poder recolectar el dinero necesario para volver a los EE.UU.

Actualmente la familia de Mónica, emplea un método similar al de las madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, y que consiste en que el desaparecido se encuentre por sí solo.

Un libro publicado en el 2010 titulado “Volveré a abrazarte, Mónica”, fue escrito por su madre con la intención de que su hija algún día lo lea.

“Nadie está preparado para que sus hijos desaparezcan”, aseguran los padres de Mónica Serrano e incluso las entidades de Gobierno no contaban con la experiencia suficiente para ello.

Castor Serrano, recuerda que una vez suscitada la desaparición de la niña, quienes más colaboraron fueron el Sistema Nacional de Protección Civil, Cuerpo de Bomberos y Cruz Roja.

Por la desaparición de Mónica, el Ministerio Público (MP) procesó a unas 11 personas, algunas de las cuales gozan actualmente de medidas cautelares distintas a la detención.

Todo el proceso judicial “fue un calvario que tuvimos que pasar” y al final del cual se determinó que la desaparición pudo estar relacionada con una venta por encargo, aunque nunca se determinó el paradero de “Moniquín”, dijo Castor.

“Está viva y hay que buscarla”. “Siempre hemos creído que la niña puede estar viva”, asegura Castor, por lo que de ser necesario, la siguiente generación de esta familia seguirá la búsqueda para saber qué pasó con Mónica.