Sucesos - 29/6/17 - 09:15 PM
Llora, se arrodilla y pide perdón
El dominicano Alcibiades Méndez se arrodilló en plena audiencia por el asesinato de cinco jóvenes chino-panameños, clavó su rostro en el piso y entre lágrimas y sollozos, rogó que lo perdonaran.
"Les pido perdón”, expresó Méndez, para luego romper en llanto fuerte... “Sé que les hice mucho daño a estas familias".
Sus palabras arrancaron cuando el reloj del repleto auditorio del Segundo Tribunal de Justicia marcaba las 2:07 p.m. La colonia china acaparó gran parte de la asistencia, pero también había familiares de los detenidos, abogados y periodistas.
Méndez se levantó del banquillo de los acusados y miró hacia atrás, directo a la comunidad china y dijo: "Buenas tardes público presente, es obvio, a las familias, todas, por el daño que llevé a sus vidas, pido perdón, no fue justo lo que hice. En los 27 años de vivir en Panamá nunca estuve preso por nada", su voz es ronca y entrecortada.
Acto seguido se excusó con su familia y desde lo más profundo de su corazón también les pidió perdón. Varios de sus parientes están detenidos y con medidas cautelares por su atrocidad. Por último, pide "otro perdón: al resto de los panameños que con amor le han dado acogida".
A medio metro y sentadas tiene a sus familiares detenidas, la mujer y la exmujer, ambas, acusadas por blanquear en los casinos el dinero de los secuestros; su hijastra también está presente. Allí rompió en llanto de nuevo y su testimonio queda entrecortado, pero enseguida sigue y explica que ellas no tienen nada que ver con el caso. Keyla, Madeleine y Delmira son investigadas por ser mi familia, sostiene.
Nuevamente llora. Luego Alcibiades expresa que la investigación de este caso fue desastrosa; detalla y aclara que es mentira, totalmente falso, que policías tienen que ver en esto, y sostiene que solo dos personas: Ángel Bethancourt, como también se le conoce a Gilberto Ventura Ceballos, y su persona cometieron los crímenes.
"Es difícil para mí, pero para los que perdieron a sus familiares más". Sé que he cometido cosas horrorosas y debo pagar, pero mi familia es inocente, en verdad fui yo quien cometió los errores, aquí se dobla y empieza a llorar otra vez.
Hace una pausa, luego recibe una botella de agua y pide paciencia a las magistradas, porque iba a contar la verdad, que si querían, él se arrodillaba y hace el gesto, para que dejaran a su familia, que nada tenía que ver con el caso.
Alcibiades recuerda un video que se grabó en el pabellón 7 de La Joyita, donde estuvo detenido junto con Gilberto Ventura Ceballos, en el cual hablan del rescate, del dinero, sobre cómo hizo lo mismo en República Dominicana.
De acuerdo con Alcibiades, Gilberto es un manipulador y fue la persona que por 4 meses estuvo lavándole el cerebro para cometer los secuestros y homicidios de los chinos, y aceptó, porque la situación económica que confrontaba en ese momento era difícil.
El testimonio era escuchado atentamente por los familiares de las víctimas: Yessenia Argelis Loo Kam, Yong Jian Wu, Samy Zeng Chen, Joel Mauricio Liu Wong y Georgina del Carmen Lee Chen.
Yessenia fue la primera que secuestraron y la mataron el mismo día. Antes de cobrar el rescate la enterraron en el baño de una casa, en El Trapichito de La Chorrera, dentro de un tanque azul, por ella no se cobró dinero alguno.
De acuerdo con el dominicano, la torturaron, y llegó a un acuerdo con el jefe de la Unidad Antisecuestro, el mayor Vargas, para decirle dónde estaban los cuerpos, a cambio de que liberaran a su familia.
Aquí, la magistrada Georgina Tuñón, interrumpe y prohíbe que el interlocutor prosiga con el testimonio, para evitar revictimizar a la familia y en pro de la dignidad y el decoro.
Luego, contó de un acuerdo al que llegó en el 2015 con Gilberto Ventura, quien le entregó $5,100 y el resto, $14 mil 900, para excluirlo del caso, a través de una carta notariada en la cual él se echaba toda la culpa del caso.
En este momento se le nota un malestar y la magistrada le pide a Alcibiades que por favor tome asiento, si no se siente bien; solicitud que acogió, pero no tardó un minuto, cuando nuevamente se puso de pie para explicar que Gilberto Ventura lavó $245 mil que se cobraron por el rescate; lo hizo en un banco de Panamá Oeste, donde la cónyuge de Ventura era la gerenta.
Mireya Rodríguez, abogada de Alcibiades, explicó cómo se dieron los secuestros.
A Yessenia le dieron seguimiento durante una semana, la secuestraron en el Corredor y la asfixiaron; a Ken lo engañaron con la compra de un lote de celulares y cuando se disponía a ver los equipos, lo encañonaron y Ventura le disparó en la cabeza.
A Samy lo mató Alcibiades, porque se puso nervioso, y este le pegó una puñalada en el muslo izquierdo; mientras que a Georgina la enterraron viva, al lado de Samy. Luego agarraron a Joel, a quien grabaron para pedir el rescate. Alcibiades no sabe cómo se produjo la muerte de este último, porque cuando llegó, ya estaba Ventura terminando de echarle tierra.
El fiscal Julio Villarreal les formuló cargos por secuestro, homicidio y blanqueo de capitales a Alcibiades Méndez, Keyla Gisselle Bendibú Salazar, Mario Luis Vega, Félix Manuel del Rosario Brujan, Kenny Alexader Bendibú Salazar, Roberto Antonio Mariscal Rodríguez, Inés Magali Torres Flores, Inés Madeline Chavarría Torres y Delmira Edith Torres.
A las 4:40 p.m. terminó la audiencia. Las magistradas Georgina Tuñón, María Luisa Vigil y Marlene Morais tienen 30 días para dictar sentencia, pero accedieron a darle una medida distinta a la detención preventiva al imputado Félix Manuel del Rosario Brujan, la cual no objetaron ni el fiscal ni los querellantes.
Félix, quien también es dominicano, fue incriminado por Alcibiades en el caso, como una forma de venganza por haber insultado a una de sus hijas. Por ese hecho Del Rosario purgó 6 años de prisión injusta. El estaba alegre, a pesar de perder su hogar…su deseo más grande era irse a comer unos langostinos.
