Ansiedad, evitemos caer en ella
La ansiedad es eso que produce en las personas una gran inquietud, intensa excitación y extrema inseguridad, haciendo que en muchas ocasiones las personas puedan verse afectadas, tanto en su entorno familiar como laboral.
Ante esta situación, la psicóloga Carmela Camero, del Hospital "Hogar de la Esperanza de la Caja de Seguro Social (CSS), ubicada en Veracruz, señala que esta ocurre "cuando tenemos alguna incertidumbre por lo que va a pasar en el futuro, tal y como acontece ante la situación que vive la población a efectos del Covid-19".
De acuerdo a la Lcda. Camero, es normal que cuando se da un peligro real, las personas experimenten este tipo de angustias, que es lo que puede estar viviendo la sociedad en estos momentos.
"Tenemos que evitar que la ansiedad nos lleve a un punto patológico, por lo que en primera instancia es recomendable limitar la cantidad de información que vemos en las redes", agregó la especialista.
Por ello, explica que es importante que las personas hagan un esfuerzo por vivir, como dicen "un día a la vez", con una rutina diaria en la que procure estar ocupado, para no estar pensando tanto en lo que pueda suceder.
Es importante, precisó Camero, buscar otras alternativas para relajar o distraer la mente, como son la práctica de ejercicios de relajación, buscar actividades recreacionales y fortalecer el hábito de la lectura; entre otras.
La psicóloga aclaró que una crisis de ansiedad, “a pesar de no ser un hecho grave para la salud física, lo es para la salud mental, ya que puede generar ataques de pánico, donde la persona puede experimentar síntomas similares a los del infarto, al punto de que puede llegar a confundirse con él. Esto afecta a la persona en su vida familiar, social y laboral”.
Ocurre sin previo aviso, ante el constante flujo de información, muchas veces negativas o alarmantes, y puede alcanzar su máxima intensidad en breves minutos, pudiéndose prolongar por más tiempo.
¿Qué hacer?
Debe mantener la calma, no dejarse llevar por el temor y procurar que la persona normalice su respiración (muchas veces es afectada), y verificar que la persona mantenga su ritmo cardiaco.
En cualquier caso, es importante consultar con un especialista (médico de ser posible) e identificar la razón que motivó la crisis, verificar si existe algún trastorno psicológico subyacente, anterior, lo que podría llevar al uso temporal de medicamentos o algún tipo de terapia psicológica.
Por el contario, advirtió Camero, si la ansiedad es producto del estrés, en la mayoría de los casos no es necesario ningún tipo de tratamiento, pero sí ir adquiriendo hábitos saludables de vida, que ayuden a evitar nuevas crisis en el futuro.
Recomendaciones
-Hábitos alimenticios: Llevar una nutrición variada y comer pocas cantidades, repartidas en 5 comidas al día, nos evitará tener problemas estomacales que muchas veces afectan directamente nuestra mente.
-Deportes: Evadir la mente a través del ejercicio físico ayuda a combatir la ansiedad. ¿Por qué? Tonificando nuestros músculos haremos que estos no queden rígidos y nuestro sistema nervioso no esté tan alterado.
- Tiempo a las tareas: Comer siempre sentado o salir de casa con bastante antelación para llegar a los sitios son alguno de los hábitos cotidianos que debemos realizar para no aumentar nuestros niveles de ansiedad.
-Tiempo para ti: Tener un pasatiempo, disfrutar de una vida social activa, disponer de tiempo para pasear o simplemente evadirnos de las actividades rutinarias son las claves para reducir nuestra ansiedad.
Relajación: Controlar la respiración, realizar ejercicios de ‘tai chi’ o yoga o relajar los músculos, ayudarán a controlar la ansiedad y a manejar aquellas situaciones que pueden crear estrés.
Dormir bien: Preocupaciones o un ritmo de vida estresado son los peores aliados para no conciliar el sueño, y además, ambas nos generan más ansiedad todavía. Por eso, es importante dormir el tiempo suficiente y no tener pensamientos que nos agobien antes de acostarnos.
