Vida - 24/4/26 - 06:38 PM

Variedad de hábitats dentro de bosques ayuda a la rana a combatir hongo mortal

Una nueva investigación revela que los bosques que conectan distintos tipos de hábitats pueden ayudar a las ranas a combatir un hongo mortal que afecta a los anfibios.

 

Por: Redacción/Crítica -

En un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), la Universidad Estatal de Pensilvania y otras instituciones descubrieron que la conexión entre distintos tipos de hábitats mejora la capacidad del microbioma cutáneo de los anfibios para defenderse de las enfermedades, al aumentar la presencia de bacterias beneficiosas.

“Nuestro estudio aporta pruebas de que la conectividad entre hábitats es esencial para mantener múltiples niveles de biodiversidad, desde las bacterias asociadas al hospedero con funciones protectoras hasta sus respectivas especies hospedadoras, lo que pone de relieve un vínculo crítico entre la perturbación ambiental, las defensas microbianas y la dinámica de las enfermedades”, afirmó el autor principal, Daniel Medina, investigador asociado del STRI y profesor residente en el Center for Tropical Island Biodiversity Studies (TIBS) de la School for Field Studies (SFS).

Para esta investigación, los científicos tomaron muestras en 40 sitios del Bosque Atlántico de Brasil. Estos sitios eran fragmentos forestales —parches de bosque aislados— o bosques continuos, que variaban en cuanto al grado de pérdida de hábitat. En cada lugar midieron la cobertura natural del suelo, la densidad del borde del bosque y la distancia entre los fragmentos de bosque natural y los hábitats acuáticos, lo que se conoce como ‘división del hábitat’.

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También estudiaron la comunidad bacteriana cutánea de cuatro especies de ranas que varían en su uso de los entornos acuáticos y, por consiguiente, en su exposición a las zoosporas del Bd transmitidas por el agua. Por ejemplo, las especies con estadios juveniles (huevos y renacuajos) que requieren masas de agua se ven obligadas a migrar desde los fragmentos forestales a través de hábitats degradados (por ejemplo, pastizales para ganado) para llegar a sus lugares de reproducción.

Los científicos descubrieron que unos mayores niveles de fragmentación del hábitat están relacionados con una menor capacidad de las bacterias de la piel de los anfibios para inhibir el Bd en las cuatro especies.

“Estos resultados sugieren que los paisajes conectados permiten a los animales mantener microbiomas mejor equipados para combatir los patógenos”, añadió Gui Becker, profesor asociado de Biología en la Universidad Estatal de Pensilvania y autor principal del estudio.

Es probable que los efectos de la fragmentación del hábitat sobre los microbiomas asociados al hospedero y la susceptibilidad a las enfermedades se den también en otras especies animales que migran a través de grandes áreas, especialmente aquellas que necesitan diferentes tipos de hábitats para completar sus ciclos de vida.