Mundo - 19/5/26 - 12:45 PM

Cinco muertos, dos de ellos los atacantes, en tiroteo contra una mezquita

Los dos presuntos autores de los disparos habrían muerto «por heridas de bala autoinfligidas» y tendrían entre 17 y 19 años, según las primeras investigaciones del FBI.

 

Por: Los Ángeles / EFE -

Al menos cinco personas, dos de ellos los atacantes, han muerto este lunes en el tiroteo contra la mezquita más grande del condado de San Diego, en el estado de California.

«Cinco personas murieron en el Centro Islámico de San Diego, entre ellas dos presuntos atacantes y tres adultos», informó a la prensa el jefe de policía de San Diego, Scott Wahl.

Los dos presuntos autores de los disparos habrían muerto «por heridas de bala autoinfligidas» y tendrían entre 17 y 19 años, según las primeras investigaciones del FBI.

Los cuerpos de ambos adolescentes fueron encontrados en un vehículo cerca de la mezquita, mientras que una de las víctimas fallecidas era un guardia de seguridad que ayudó a contener el suceso.

Las autoridades detallaron que ya conocen la identidad de tres personas que murieron en el tiroteo pero que esperarán algunos días para revelar sus nombres.

Lo que se sabe de los atacantes

El jefe Wahl dijo en una conferencia de prensa que uno de los implicados en el ataque tiene vínculos con la escuela de secundaria Madison que se encuentra en el vecindario de la zona donde se ubica la mezquita, a 1,6 kilómetros de distancia del lugar donde ocurrió el atentado.

Además, la madre de uno de los atacantes encontró una nota de suicidio redactada por su hijo y que contenía escritos sobre orgullo racial, según relató Wahl.

También se sabe que uno de los adolescentes implicados, de 17 años, sustrajo previamente tres armas de fuego de la vivienda de su madre, quien alertó a las autoridades tras notar la desaparición de su hijo, su vehículo y varias armas almacenadas en la casa familiar.

Según Wahl, el hecho de que el adolescente se llevara tres armas llevó a los investigadores a considerar que podía representar una amenaza más amplia, lo que elevó el nivel de la evaluación de riesgo durante el operativo de búsqueda.

La investigación del tiroteo

Wahl mencionó inicialmente que la investigación de este trágico suceso «requerirá mucho trabajo en los próximos días y semanas».

Asimismo, precisó que las autoridades competentes están analizando el incidente bajo la perspectiva de crimen de odio hasta que se demuestre lo contrario.

«Reitero mis condolencias a las víctimas, sus familias y a la comunidad musulmana», concluyó el agente.

La policía de San Diego desplegó un fuerte operativo en el Centro Islámico de San Diego alrededor de las 12:00 hora local (20:00 GMT) después de obtener conocimiento de la presencia de un «tirador activo» en el área.

Imágenes compartidas en redes sociales y en televisión muestran a varias personas alejándose de la mezquita, algunos de ellos menores de edad, cogidos de la mano y escoltados por agentes de seguridad.

Este ataque sucede en medio de un reciente aumento de la violencia contra la comunidad musulmana y los lugares de culto en Estados Unidos.

El centro, ubicado en el barrio de Clairemont, en la ciudad de San Diego, supone la mezquita más grande del condado y un punto de reunión clave para la comunidad local.

Trump califica de «terrible» el tiroteo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de «una situación terrible» el tiroteo en la mezquita de San Diego y aseguró que «van a ofrecer una sesión informativa», en referencia a la rueda de prensa que tiene previsto ofrecer sobre el suceso el director del FBI, Kash Patel.

Por otro lado, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, informó que incrementará la seguridad y vigilancia en los centros islámicos tras el ataque perpetrado en San Diego.

«He hablado con líderes de la comunidad musulmana en Los Ángeles para ofrecerles mi ayuda y he ordenado al Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) que despliegue recursos adicionales para proteger las mezquitas de la ciudad», indicó en una publicación en X.

Bass mostró su rechazo e indignación por el ataque. «Los lugares de culto deben ser verdaderos santuarios donde el odio y la violencia no tengan cabida», insistió.

Esta medida, que busca contener el riesgo de «efecto contagio», se produce a pocas semanas del inicio del Mundial de Fútbol, donde Los Ángeles es sede principal con selecciones como la polémica Irán, entre las que tienen previsto disputar en el SoFi Stadium sus partidos de la fase de grupos.