Papa León XIV alerta sobre riesgos globales en visita a Mónaco
En su primer discurso desde el balcón del palacio del Príncipe, tras reunirse con Alberto II, León XIV afirmó que este país, posee una vocación de encuentro y amistad social, actualmente amenazada por un ambiente de cerrazón..
El papa León XIV denunció que en este momento histórico “la ostentación de la fuerza y la lógica de la prevaricación perjudican al mundo y amenazan la paz”, durante el discurso a las autoridades en su visita al principado de Mónaco.
En su primer discurso desde el balcón del palacio del Príncipe, tras reunirse con Alberto II, León XIV afirmó que este país, ubicado “entre los fundadores de la unidad europea”, posee una vocación de encuentro y amistad social, actualmente amenazada por un ambiente de cerrazón y autosuficiencia.
En este pequeño Estado, donde permanecerá apenas nueve horas, el pontífice subrayó que “una herencia espiritual viva” debe comprometer su riqueza al servicio del derecho y la justicia, especialmente en un contexto donde la prevaricación y la fuerza ponen en riesgo la paz mundial.
Desde el balcón, junto a Alberto II y Charlene, León XIV destacó que en Mónaco reside una mayoría de ciudadanos extranjeros, muchos de ellos con influencia en el ámbito económico y financiero.
Añadió que vivir en este país “representa un privilegio y una responsabilidad de reflexionar sobre el lugar en el mundo”.
Mónaco, considerado el país con mayor concentración de millonarios, cuenta con más de un tercio de sus 39,000 habitantes con patrimonios superiores al millón de dólares, además de ser un paraíso fiscal sin impuesto sobre la renta y con uno de los PIB per cápita más altos del mundo.
En ese contexto, el papa afirmó que “cada talento y cada bien tiene un destino universal y debe ser redistribuido para mejorar la vida de todos”.
Por ello, insistió en la necesidad de compartir y de colocar a los pobres en el centro.
Recordó además que Mónaco es uno de los pocos países con la fe católica como religión de Estado, lo cual “no aplasta, sino que libera y une”.
El pontífice también elogió el compromiso del principado y de Alberto II con la ecología integral.
Tras el discurso, el papa firmará el Libro de Honor en el Salón de los Espejos y, luego de la presentación de la familia en la Sala de la Guardia, el príncipe mostrará los frescos históricos del palacio. Finalmente, ambos acudirán a la capilla para un momento de recogimiento.
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