"No voy a emitir juicio de valor" sobre polémica de Contralor y Procurador
En relación con la Contraloría General, defendió la labor de Anel "Bolo" Flores y el alcance de las auditorías.
El presidente José Raúl Mulino marcó distancia entre la polémica entre la Contraloría General, Anel "Bolo" Flores y el procurador General de la Nación, Luis CarlosGómez, tras el incidente ocurrido durante una diligencia en un caso vinculado al exvicepresidente José Gabriel Carrizo.
“Ese es un tema que se ha estado resolviendo”, afirmó, al ser consultado sobre la actuación de funcionarios de la Contraloría en medio de una diligencia que, según el Ministerio Público, fue interrumpida. El mandatario insistió en que no le corresponde emitir juicios sobre ese episodio.
Mulino recordó que, aunque es abogado, hoy ocupa otra responsabilidad. “Sí, en efecto soy abogado, pero soy el presidente de la República y no voy a emitir un juicio de valor sobre esos temas”, sostuvo, marcando distancia de cualquier posible interferencia.
Confirmó además que ha conversado con ambas partes y "les he pedido que allanen las diferencias que haya que allanar y sigan trabajando”, indicó, en un llamado directo a bajar la tensión entre instituciones.
En relación con la Contraloría General, defendió la labor de Anel "Bolo" Flores y el alcance de las auditorías.
“El contralor ha hecho y seguirá haciendo un gran trabajo para poner las cuentas al día”, señaló, precisando que se han realizado cerca de 200 revisiones para verificar el manejo de los recursos públicos.
El mandatario también puso sobre la mesa el volumen de procesos iniciados por su administración. “Mi gobierno ha puesto más de 350 denuncias penales por irregularidades encontradas”, afirmó, subrayando que ahora corresponde a las autoridades competentes avanzar en las investigaciones.
Sobre el ambiente en la calle, reconoció el malestar ciudadano. “El pueblo necesita respuesta de las autoridades competentes, que no es el Órgano Ejecutivo ni es mi persona”, expresó, reiterando que su gestión ha sido respetuosa de la separación de funciones.
Mulino fue más allá al referirse a la percepción de justicia. “Hay un enorme sentimiento de impunidad y de selectividad”, advirtió, insistiendo en que todos los casos deben tratarse sin distinción ni retrasos.
“Todo debe ser investigado y juzgado a tiempo, como la ley exige, sin abusos ni complicidades”, agregó, en un mensaje dirigido a quienes tienen en sus manos los procesos.
Finalmente, respaldó el rol de ambas autoridades dentro del Estado. “Tanto el Procurador General como el contralor son funcionarios muy necesarios”, concluyó, destacando que sus funciones son clave para la investigación de delitos y el control del uso de fondos públicos.
El caso mantiene abiertas tensiones entre instituciones, mientras avanzan las investigaciones por lo ocurrido en la diligencia.
