Opinión - 04/1/15 - 12:00 AM

Abuso y atropello

En los últimos días observamos a los alcaldes de Panamá y San Miguelito, en un afán por perseguir a gente humilde que hace un esfuerzo por llevar el sustento a su hogar.

José Blandón y Gerald Cumberbatch trasladan cuadrillas y policías a diversos puntos para desalojar a buhoneros, fonditas y vendedores de legumbres, generando con eso mayor pobreza a gente de escasos recursos que ahora se queda sin la oportunidad de ganarse honradamente un ingreso.

¿Qué alternativa le ofrecen estos destructores a esos humildes? Sin duda ninguna.

Esos operativos efectivos deberían igualarlos para atender otros asuntos como la acumulación de basura que se observa a diario en los predios de La Gran Estación y las calles de la ciudad.

Uno de los argumentos utilizados, es que los buhoneros o son extranjeros o se dedican al negocio de manera irregular, no se toma en cuenta que por un lado no todos son extranjeros, también hay muchos nacionales víctima del atropello municipal y por otro lado, muchos de esos extranjeros están casados con ciudadanos de este país y tienen hijos panameños.

Más vituperable aún es la actitud del alcalde de San Miguelito, que hasta hace poco, predicaba el amor al prójimo, pero debe saber el burgomaestre que desalojar a estas personas de la manera en que lo está haciendo es condenarlos a muerte por inanición, ya que muchos sólo cuentan con este medio para sustentar a sus hogares.

Si por San Miguelito llueve, en el distrito capital no escampa, ya que muchos buhoneros ejercen la actividad honrada y dedicada y con ella han levantado honorables hogares y educado a sus hijos que hoy son timbre de orgullo para esas familias.

En vez de andar atropellando a estas personas, ojalá recapaciten las autoridades municipales de su inhumana conducta, y hagan un estudio socioeconómico de la situación y le brinden una salida a los buhoneros, mediante l capacitación y asesoría para que regularicen su situación jurídica.