Agenda de persecución
La orden de indagatoria a la exministra de Trabajo, Alma Cortés, por un supuesto delito contra la administración pública prevista para hoy en la Fiscalía Sexta Anticorrupción, es una muestra más de la agenda de persecución política del actual gobierno.
No es un hecho casual ni aislado que sea Alma Cortés, el nuevo blanco del voraz apetito perseguidor de los jenízaros del Ministerio Público, que ejecutan complacientes, las órdenes que bajan desde las cumbres del poder.
La abogada, coordinadora del equipo legal del expresidente Ricardo Martinelli y presidenta encargada del colectivo opositor, ha sido una crítica permanente de la persecución y el terrorismo judicial del actual gobierno, a través de sus brazos funcionales, la Procuraduría y la Dirección General de Ingresos (DGI) a los opositores que no se avienen a sus intereses.
La ciudadanía debe estar clara en que existe una doble moral política del actual régimen basado en que practica y ejecuta acciones que nada más ayer cuando eran oposición criticaban.
Por otra parte, en su agenda de justicia selectiva solo persiguen a los que son críticos y opositores, no así a sus compinches, pillados en hechos que pueden ser delitos: el falso médico Grimaldo Córdoba, el ex alcalde panameñista Bosco Vallarino, el ex director del IMA “Candín” Cárdenas, la ex viceministra del Mides que hizo famosa a su perrita Gucci.
Todos estos sujetos son tratados con manos de sedas y cálidas sonrisas, mientras languidecen en las celdas exfuncionarios como Gustavo Pérez, cuyo recurso de apelación está en el limbo; Oscar Osorio y otras víctimas de la “justicia” varelista.
Sin duda que la oposición debe mantenerse alerta porque hay un intento inútil de desmontar el equipo legal de Martinelli y además controlar Cambio Democrático, con una bancada traidora que se presta para todo lo que ordene el Ejecutivo.
A los cabezas calientes del régimen, que no jueguen con la paciencia de un pueblo cansado de mentiras y promesas incumplidas.
