Ahorro energético
La temporada seca, mejor conocida como “verano” en Panamá, hizo su entrada magistral desde la víspera del Año Nuevo 2015. Desde la vía Interamericana, es posible divisar los aerogeneradores del parque eólico de Penonomé. El fuerte viento alisio de estos días comienza a impulsar las gigantescas aspas en el proyecto de energía renovable, del cual se espera se transforme en opción para el ahorro energético en el país.
Pero con el sol, viento y cielos claros, también aumenta la temperatura. Los enormes embalses de las hidroeléctricas de Fortuna, Bayano y Changuinola, ahora repletos del preciado líquido, comenzarán a disminuir sus niveles debido a la evaporación. También, el consumo de energía eléctrica hace inminente el racionamiento.
Entretanto, sigue el consumo excesivo de energía. En el área metropolitana, un centro comercial o “mall” consume la misma cantidad de electricidad que la ciudad de Chitré. Semejante abuso de los recursos disponibles debe acabarse, cuando es necesario fomentar políticas de ahorro.
Bien por el Gobierno de turno en modificar el horario laboral de las oficinas públicas, de 8:30 a.m. a 3:30 p.m., para cooperar con el ahorro de energía. Pero también cabe mencionar que las autoridades deben incentivar la producción de nuevas fuentes de generación eléctrica, ante el repunte del consumo en los últimos años.
En la empresa privada y los hogares panameños, es imperante la colaboración en reducir el uso de la electricidad. Aunque el Gobierno cambie su horario de trabajo, en el sector particular sigue el abuso y excesivo uso de energía. Es hora de regular los letreros luminosos nocturnos y evitar que se mantengan encendidos los aires acondicionados mucho tiempo. De lo contrario, sufriremos las consecuencias.
Este mes de enero será crucial para que los clientes de las empresas distribuidoras eléctricas comprendan la importancia del ahorro de electricidad. El tan anunciado aumento de la tarifa a los usuarios de diversos sectores de clase media alta tendrá un impacto severo en la economía nacional. Aunque el Gobierno se niegue a admitirlo, seguramente se incrementarán los precios de varios productos y servicios. Ese es otro factor que no podemos obviar.
El consejo es simple: apague la luz, no encienda electrodomésticos si no es necesario y baje el tiempo de uso de aires acondicionados. Ahorra energía, también ahorra dinero. Es bien para uno, por las dos vías. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos amigas y amigos…
