Alcance de las redes
Las redes sociales y la educación”, fue el tema central del Concurso Nacional de Oratoria organizado por la Lotería Nacional de Beneficencia, donde estudiantes, hijos de funcionarios y billeteros, que representaban a sus respectivas provincias, coincidieron en solicitar que se les brinde una educación que esté a la vanguardia de los cambios tecnológicos.
De manera acertada estos jóvenes que demostraron un gran talento en el arte de hablar, sostuvieron que las redes sociales son de gran utilidad como herramienta en el proceso educativo y que deben ser accesibles en todos los planteles del país, ubicados en zonas urbanas y rurales.
Se emitieron posiciones diversas sobre la función de esta herramienta de comunicación e información, hasta llegar a plantear que el problema no se centra en esta plataforma sino en el uso que el hombre le da; donde la educación primera que se recibe en el hogar, debe establecer las pautas para su manejo controlado, y dé paso a nuevas oportunidades de aprendizaje, pero con criterio.
Con respecto a los efectos negativos de esta tecnología que no es mala, pero que el hombre las hace malas a través de su uso incorrecto, plantearon que la población adicta tiende a reflejar malos hábitos, mal comportamiento, afectan su ortografía, elementos que inciden en su actitud, y no dejan de tener razón.
En mi Panamá, el país de las oportunidades, las redes sociales son el pan de cada día. Dejar en casa el acceso a esta herramienta es similar a estar incomunicado. No dudamos de su gran alcance y apoyo, sin embargo, frecuentemente vemos como esta plataforma está reemplazando la manera de comunicarse directamente, pues logran tener cientos y miles de amigos, pero, ¿Cuándo llegas a saludarlos con un apretón de manos? Está tecnología está llevando a aislar a sus usuarios de familiares y amigos que lo rodean, al ser consumidos poco a poco por la cantidad de propuestas y ofertas que brinda con solo un clic.
A través de este espacio me uno a la voz de éstos jóvenes oradores, y le pido a la población que no se convierta en esclavos de ésta ni de ninguna tecnología que surja como parte de la moda, eviten la dependencia y haga uso correcto de las redes sociales por el bien de la convivencia pacífica.
