Amenaza
Los regímenes autoritarios y dictatoriales siempre han visto en los medios de comunicación críticos a su gestión una molestia o como se dice popularmente “una piedra en el zapato”, por lo que siempre buscan mecanismos legales para clausurarlos o sencillamente los cierran de facto.
Cuando no acuden a estas medidas extremas para doblegar a los medios, los regímenes echan mano al cerco económico con el fin de asfixiarlos para obligarlos a cerrar. En esa línea se utiliza el recurso de privarlos de publicidad oficial o presionar a los comerciantes para que no se anuncien.
Actualmente, sobre los medios de comunicación del grupo Editora Panamá América S. A. (Epasa), los diarios Crítica (el de mayor circulación del país), día a día y Panamá América (segundo diario más antiguo del país, fundado en 1925), pende la amenaza mal disimulada del presidente Juan Carlos Varela, de clausurar estos medios que han hecho serios señalamientos a la administración varelista.
A pesar de que ahora mismo no se ha encontrado en el Ministerio Público ningún expediente inciado contra los diarios, el propio presidente se encargó de decir públicamente que existía una investigación.
Esto es el santo y seña para que en cualquier momento inventen un mamotreto judicial tendiente a acallar nuestra voz crítica, además sabemos que en la Dirección General de Ingresos (DGI) estarían armando otro legajo de un supuesto alcance tributario, que no tiene otro fin que ahogarnos económicamente.
Ante la amenaza, hemos interpuesto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIHD), una solicitud de medida cautelar de protección.
Pero no solo contamos con el ente supranacional de protección a los derechos humanos, sino con los miles de ciudadanos que diariamente nos leen, quienes sabemos que impedirán en las calles que se imponga el despotismo que coarta su derecho a estar informados.
