Analfabetismo con rostro de mujer
Según el último informe publicado por la Unesco, de los 774 millones de analfabetos que hay en el mundo, 493 millones son mujeres. Una proporción que, lejos
Según el último informe publicado por la Unesco, de los 774 millones de analfabetos que hay en el mundo, 493 millones son mujeres. Una proporción que, lejos de reducirse, apenas sufre modificaciones año tras año.
En el año 2000, la Asamblea General de la ONU aprobó los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Entre otros, se garantizaba una enseñanza primaria universal y se fijaba una fecha: 2015. Desde entonces, la tasa de alfabetización ha ido en aumento hasta alcanzar el 84% actual, pero cumplir el plazo previsto parece una difícil tarea. El descenso del analfabetismo se produce a un ritmo constante pero lento y las zonas rurales son la asignatura pendiente de la mayoría de los Estados. Otro dato preocupante y que imposibilita la universalización de la educación es la desigualdad entre sexos. A diferencia de los datos globales, la proporción de mujeres jóvenes analfabetas no disminuye y 36 millones de niñas, la mayoría en el continente asiático y africano, están sin escolarizar.
La falta de recursos y el analfabetismo mantienen un estrecho vínculo y siete de cada diez personas que viven por debajo del umbral de pobreza son mujeres.
Kilómetros de distancia desde la vivienda a la escuela, falta de centros educativos o el miedo a sufrir abusos sexuales en la escuela dificultan aún más la equidad en la enseñanza. Sin embargo, una vez escolarizadas, las estadísticas muestran mejores resultados académicos y mayor permanencia en las aulas por parte del sector femenino.
