Opinión - 02/1/15 - 12:00 AM

Asesinato

Por: Milcíades Ortiz / Catedrático -

En este pequeño país mataron a un presidente y nunca se ha sabido quién lo hizo y por qué. Lo peor fue que se cometieron errores judiciales muy serios que permitieron esto. El coronel José A. Remón Cantera (Chichi) parecía tener controlado el país y estar listo para que lo reeligieran. Pero balas de una metralleta alemana de la Segunda Guerra Mundial demostraron lo contrario. No se ha sabido qué grupos humanos e intereses económicos dirigieron la conspiración para matar a un mandatario y que se quedará en el misterio. Hace sesenta años, mientras disfrutaba con algunos amigos en el antiguo hipódromo Juan Franco, Remón fue baleado junto con otros amigos a tempranas horas de la noche.

El peor error que cometió la Justicia de la época fue hacer juicio al supuesto autor intelectual del asesinato antes de que se juzgara al autor material. El vicepresidente de Remón, ingeniero Guizado, fue declarado culpable. Los meses que pasó en la cárcel acabaron con su futuro político. Entonces Panamá vivió el peor bochorno legal de su historia. El abogado Rubén O. Miró fue acusado de ser el autor material del atentado. Luego de semanas de relajo jurídico, en las que el acusado se burló del sistema judicial, quedó absuelto. Entonces... qué hacer con el condenado supuesto autor intelectual. ¡Lo tuvieron que soltar! Y el crimen del presidente Remón quedó en el olvido.

Por muchos años existió la frase quién mató a Remón como señal de que en Panamá podían acontecer los sucesos más truculentos... y quedar en nada. Las fuerzas sociopolíticas se adaptaron a la desaparición del único presidente militar panameño. Hubo varias versiones sobre las causas de la conspiración, que nunca interesaron ser aclaradas por los futuros gobiernos. Una de ellas señalaba a la mafia internacional de las drogas. Otra, a sectores políticos y económicos panameños que habían perdido el poder por la presidencia de Remón. Hasta dijeron que arnulfistas disgustados porque Remón tumbó al doctor Arnulfo Arias fueron los responsables.

Lo cierto es que el Estado panameño no ha hecho esfuerzos por esclarecer este asesinato. Al pueblo tampoco le importó. Por años, amigos de Chichi Remón visitaban su tumba. Y pedían que se aclarara el asesinato. La historia ha demostrado que en Panamá se puede matar a un presidente y dejarlo sin castigo... y cualquier cosa puede pasar en este paisito.