Opinión - 14/9/14 - 02:36 AM

Asesinatos de familias

Redacción

Tres familias han sido asesinadas de julio al presente, lo que pone al descubierto el nivel de violencia que impera en el país. La llamada amnistía planteada por el gobierno cayó en oídos sordos y los asesinatos -salvo julio- se han disparado.

Sin duda se trata de un grave problema social y de delincuencia que afecta a la sociedad y que pone en peligro a familias enteras, cuando algunos de sus integrantes se desvía del camino recto y pretende involucrarse en actividades que solo tienen dos caminos seguros; la cárcel o la muerte. También existen las familias que son víctimas inocentes de sicarios que penetran a hogares a robar o secuestrar.

Ahora bien, los estamentos de seguridad no deben concentrar todos sus esfuerzos solamente en la lucha antidrogas, que sin duda es uno de los peores males que sufre el país y el mundo, sobre todo Estados Unidos. Debe brindarse igual prioridad a la investigación de otros delitos que también afectan al ciudadano común.

Las autoridades del Ministerio de Seguridad recibieron de la anterior administración un informe detallado de las pandillas que operan en el país y la forma como han evolucionado, que van hasta el utilizar las redes sociales para ejecutar sus actividades ilícitas.

La lucha contra la delincuencia debe ser más que decomisar toneladas de cocaína o servir de frontera anticipada para frenar toda la porquería que se quiera mandar al mercado norteamericano. Debe haber igual esfuerzo y compromiso en la prevención y represión del delito común.

Se deben esclarecer los asesinatos atroces que a diario se cometen en la capital, las afueras o el interior de la nación, pero que muchas veces -a menos que exista una presión mediática- quedan olvidados en los archivos de la DIJ o de las Fiscalías Superiores.