Opinión - 04/8/16 - 12:00 AM

Autos usados garantizados ganan terreno

Por: Ricardo González Jiménez Para Crítica -

No hay duda que muchos panameños sueñan con tener su auto propio, debido al mal sistema de transporte que hay en el país, el clima y, sobre todo, para poder disfrutar con su familia.

Sin embargo, lo autos nuevos alcanzan actualmente precios estratosféricos, a tal punto que un sedán como el Toyota Yaris o el Hyundai Accent, que hace 5 años costaba $9,500 en la agencia, ya alcanza los $14,000, por lo que muchos no pueden hacer este sueño una realidad.

Pero este aumento en los precios no solo ha golpeado a los panameños de a pie, sino que personas con alto poder adquisitivo, que estaban acostumbrados a cambiar de auto cada cinco años, o comprar vehículos de marca como BMW, Mercedes Benz o Audi, también han visto su estilo de vida afectado.

Pero  en los últimos cinco años ha empezado a crecer en Panamá un mercado de autos de segunda mano garantizados, en el cual se pueden conseguir excelentes vehículos a una fracción de su costo original, sin correr el riesgo de ser estafado o comprar un dolor de cabeza. “Hay muchos lugares donde usted  puede comprar un auto usado, pero no todos le pueden garantizar su compra y esto es lo importante”, comentó Carlos Goty, gerente general de una empresa dedicada al negocio,

Explicó que antes de adquirir un auto para la reventa, el equipo de mecánicos de las empresas vendedoras deben hacerle una inspección general para asegurarse de que estén en perfectas condiciones, además si en el período de garantía el vehículo sufre algún percance deben estar en la capacidad de solucionar los problemas que se presenten. De acuerdo con Goty, este es un buen momento para comprar usados. Las tasas de interés para el financiamiento están en niveles bajos, además hay carros de modelos recientes (2014-2015), con poco kilometraje y en buen estado con un diferencial en precios respecto a los nuevos de hasta $5.500.

Igualmente la compra resulta interesante, ya que el primer propietario es quien asume la depreciación por sacar el auto del concesionario, estimada entre el 15% y el 25%. Actualmente en Panamá se venden entre 8,000 y 10,000 autos de segunda.