Chicha
El estudiante "yeyecito" visitó la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá y encontró algo que le dio risa.
El estudiante "yeyecito" visitó la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá y encontró algo que le dio risa. En una pared llena de afiches y páginas de tendencias izquierdistas, con el rostro del Che Guevara, se leía "La Facultad de Humanidades irá a la calle si eliminan la chicha". Reunidos con parientes comentó el "chiste" como prueba de la superficialidad de esos estudiantes. Alguien le explicó que la "chicha" es la bebida del plato popular que venden las cafeterías de la "U" a bajo precio. Siguiendo la línea chistosa dijo: "si quitan la chicha del menú, ¿cómo bajarán la montaña de arroz que tienen esas comidas?".
La razón de esa situación está en las diferencias socioeconómicas que cualquier sociólogo sabe. El "yeyecito" no conocía esta realidad de la "Universidad del pueblo"... y no tomaba chicha, sino caros jugos embotellados. Cuando niño conocí casos de hogares humildes, donde se convidaba al vecinito a compartir la comida con su amigo. Aunque se quejara el chiquillo que le servían poco, la madre no le hacía caso. Sabía que la vecina no tenía plata para hacer almuerzo. En Parque Lefevre y Río Abajo circulaba un refrán sobre comida que decía: "a nadie se le debe negar un consejo ni un plato de comida".
Estadísticas indican que más del 70% de los alumnos de la Universidad son de hogares pobres. Esa universidad se hizo para hijos de los obreros y no para "yeyecitos", a quienes nunca se les ha negado la entrada. En este mundo de contrastes tenemos que los panameños con sobrepeso (y obesos) superan a los que sufren desnutrición. Mientras miles tienen que tomar "digestivos" hay otros que a veces "saltan garrocha" como dicen en la Enea de San Carlos. Hay compatriotas que se "saltan" una comida al día porque el dinero no alcanza. Ha sido dramático leer un reportaje de El Panamá América. Señala que unas 40 toneladas de alimentos se dañan al día en el viejo Mercado de Abastos de Curundú.
Con ese desperdicio se pudo alimentar a 133 personas al día. Esperemos que con el nuevo mercado esto desaparezca. El asunto no solo es panameño. En el mundo se calcula que una tercera parte de la comida que se produce... ¡se bota! (¿Por la "chicha" será la próxima huelga universitaria?)
