Opinión - 20/7/16 - 12:00 AM

Chusmatizar

Por: José Manuel Adames Crítica Veraguas -

El deterioro que presentan varios de los caminos de las comunidades del corregimiento de La Yeguada en Calobre de Veraguas se ha convertido en el principal obstáculo para que las asociaciones campesinas con concesiones para la explotación de madera puedan comercializar el producto.

Se trata principalmente de la Asociación Santa Elena y la Asociación Agroforestal y Turística Monte Horeb, integradas por más de 500 familias de vocación agrícola, las cuales están atravesando serios problemas para sacar la madera de pino caribe hasta los mercados locales.

Justo ahora cuando comienzan a recibir los beneficios del trabajo que se viene haciendo desde las décadas del 60 y 70, el mal estado de los caminos internos está dificultando el traslado de la materia prima que se extrae de estos bosques de pino, expresó Eliécer Cisneros, presidente de la Asociación Monte Horeb.

Cisneros señaló que debido al mal estado del camino hacia el área de las plantaciones forestales, ellos tienen serias dificultades para el transporte de la madera y al mismo tiempo temen quedar incomunicados si las autoridades no le prestan atención a este problema.

Según Cisneros, diariamente los integrantes de esta asociación trabajan en el procesamiento de la madera, actividad de la cual se benefician cientos de familias y decenas de comunidades. El problema es que el camino tiene varios puntos que son casi intransitables y empeoran con las lluvias que caen sobre esta región.

Jeremías López, administrador de la asociación Monte Horeb, destacó que lo único que están pidiendo a las autoridades es el arreglo de caminos porque los días en que llueve, los camiones que cargan madera no pueden entrar y en ocasiones se quedan atascados.

La madera que se procesa en La Yeguada se vende a industrias dedicadas a la ebanistería y a la construcción en las provincias de Los Santos, Panamá, Darién, Veraguas y otras regiones, por tanto les urge que se reparen los caminos para poder sacar el producto a tiempo y no perder los mercados, señaló López.

Aseguró que el trabajo realizado por estas asociaciones no es para beneficio particular, sino comunal. El recurso obtenido en la explotación de las primeras seis hectáreas les resultó en beneficio para mejoras de vivienda, alimentación, educación a las familias de las comunidades de Cerro Verde, San Juan, La Yeguada y otras del norte de Calobre, dijo el administrador.

Las ganancias que genera la actividad maderera, ellos la invierten en educación, alimentos, salud y casa, aspecto que mejora la calidad de vida de las familias en las comunidades aledañas a la plantación de pino caribe, indicó Urriola.

Los miembros de las asociaciones madereras se mantienen a la espera de que tanto las autoridades locales como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario les apoyen en el corte de caminos y conformación de cunetas para mejorar el traslado de la madera procesada.