Chusmatizar
Molesto dije que los noticieros de la televisión con que trabajaba se habían convertido en relaciones públicas del Gobierno. Comenzaban los años 70 del siglo pasado y era subdirector de noticias de la televisora de mayor sintonía del momento. Cuando el jefe se ausentaba, quedaba al mando. Recién llegado de Chile, donde estudié Sociología, quería hacer cosas nuevas en la televisión y darle un sentido popular.
Revisé la programación noticiosa de varios días y la mayoría de las noticias eran de funcionarios de la dictadura militar. Alguien alegó que ellos hacían las noticias porque eran importantes. Para confirmar mis palabras decidí que durante una semana no iría a ningún despacho público. ¿Dónde buscaría la noticia? Me fui a los corregimientos a conocer sus problemas y aspectos positivos. Esto lo hice una semana en diferentes puntos de la provincia de Panamá. Al regresar el jefe, alguien me acusó de “chusmatizar” el noticiero. Como se habían recibido muchas llamadas de comunidades que pedían que la televisión fuera a conocer sus problemas no me criticaron. Pero el noticiero siguió como antes, con puras noticias de funcionarios.
Más de 40 años después, las televisoras les dan mucha atención a las comunidades populares. Hasta se trasladan allá y les llevan ayuda social, diversiones y ferias de alimentos baratos. Otro cambio que logré en la televisión de la época fue acabar con el “sabotaje” que se hacían los camarógrafos, amparados en una mal llamada competencia. Ensuciaban los lentes de las cámaras del otro canal para que no pudieran filmar bien. Con el zapato golpeaban el cable de la luz de las lámparas para dañar la filmación del contrario. Al enterarme que los gerentes de los dos canales de televisión en competencia almorzaban una vez a la semana, logré que los camarógrafos se respetaran profesionalmente. Con el tiempo ellos llegaron a ayudarse porque todos hacían el mismo trabajo. Se prestaban la lámpara si el otro no la tenía y no pasaban frente a su cámara para dañar la filmación. Todavía hoy existe ese respeto mutuo.
En esa época la noticia principal era una larga entrevista con un alto funcionario del Gobierno. Cuando quedaba al mando del noticiero, realizaba reportajes sociológicos que gustaban a muchas personas que llamaban a la emisora. Todavía recuerdo reportajes sobre cómo se hace el carbón de mangle, la migración de interioranos a la capital para vivir mejor. También se mostraron los aspectos sociales positivos de Samaria, barrio de San Miguelito que algunos periódicos llamaban “sucursal del infierno”. Se resaltó el esfuerzo de pescadores artesanales de El Chorrillo. Villa Rosario fue ejemplo de comunidad “dormitorio” cercana a la capital, y la primera vez que ese lugar apareció en la televisión panameña… etc.
