Opinión - 27/8/14 - 12:15 AM

Cifras y canasta básica

Redacción

Recientemente un profesional se preguntaba que si para él que tiene estudios y trabajo, la situación económica era difícil, ¿cuánto más lo sería para la gente pobre de nuestro país que constituye un sector considerable del espectro poblacional?

La pregunta no es ociosa, ya que diariamente, muchos panameños ven cómo se les escurre entre las manos, sus exiguos salarios, en el pago de deficientes servicios como luz y agua, y la compra de alimentos que cada vez están por las nubes, mientras que los salarios siguen estáticos.

Se promete una rebaja de $58 en 22 productos de la canasta básica, pero cada institución que mide los precios tiene una cifra distinta y ninguna alcanza el monto prometido. Se cacarea que es la rebaja más grande en la última década, pero una simple revisión a las cifras del MEF revelan que en todo el 2012, la canasta básica tenía un costo menor que la actual.

Mueven a risa las cifras presentadas por instituciones gubernamentales, en las que aseguran que el precio de la canasta básica ha disminuido con el llamado control de precios de emergencias.

Un viejo dicho afirma que “el papel aguanta todo”, y tales cifras parecen confirmar el aserto, ya que quienes las elaboraron al parecer viven en otro país.

Es una realidad que los productos bajo el control de precios brillan por su ausencia en los establecimientos de los sectores populares y que están aumentando el costo de otros productos, bienes y servicios que no están sujetos a control y que son de uso cotidiano.

Como decía el recordado Dr. Carlos Iván Zúñiga, es “un dar sin dar”. Te rebajo un poquito acá, pero te aumento otro poco allá. Pero para colmo de males, la economía muestra signos de estancamiento y el gobierno parece estar más preocupado en el “show” mediático que en atender este tema que debe ser la prioridad.