Opinión - 15/3/16 - 12:00 AM

Conozca a su cliente

Por: -

La reciente movilización en Brasil, donde más de un millón de ciudadanos salieron a la calle a exigir la renuncia de su presidenta por actos de corrupción en su gobierno, demuestra el nivel de madurez cívica de ese pueblo, de la cual no podemos ser ajenos en Panamá.

Es así porque el último escándalo de corrupción que destapó la operación policial y de inteligencia brasileña conocida como Lava Jato puso al descubierto que una poderosa firma abogadil panameña, con tentáculos en el Palacio de las Garzas y el gobernante partido panameñista, es insistentemente mencionada en este y otros escándalos transnacionales de corrupción.

El propietario de la cuestionada firma, Ramón Fonseca Mora, ha solicitado al presidente Juan Carlos Varela una “licencia” del cargo de ministro consejero, que ocupa en el Gobierno, y de presidente del partido oficialista, cuando lo que debió hacer fue renunciar y ponerse a órdenes de las autoridades de investigación.

Lo que debió hacerse en estricto derecho fue iniciar una investigación penal por parte del Ministerio Público, ya que el Operativo Lava Jato puso al descubierto un entramado de corrupción que alcanza empresas constituidas en Panamá y que abrieron cuentas en nuestro centro bancario.

Si bien es cierto el dueño de Mossack Fonseca dijo que únicamente constituye sociedades anónimas para venderlas a sus clientes, no es menos cierto que tales clientes son investigados por corrupción, no solo en Brasil, sino en Argentina, Uruguay y España.

En Panamá impera la norma “conoce a tu cliente” y más de cuatro abogaditos han quedado presos por constituir sociedades que luego fueron usadas para fines “non santos”, pero a Fonseca Mora nadie le ha exigido que conozca a sus clientes, los que la postre han sido señalados en pillerías.

Ojalá la procuradora varelista se arme de valor e inicie una investigación sobre las vinculaciones de la poderosa firma con clientes acusados de corrupción, y así mismo como persigue a abogados sin fortuna e influencias, que por ganarse unos pesos constituyen una sociedad anónima, también lo haga con esta que tiene más de una denuncia internacional.