Opinión - 08/3/16 - 12:00 AM

Cuando la popularidad se acaba

Por: Azihra Valdés Madrid Periodista -

Finalmente la opinión pública se dio cuenta de lo que hemos denunciado por más de un año: que lo que el presidente Juan Carlos Varela le hizo a JR Mulino, Alejandro Garuz, Frank De Lima y muchos exfuncionarios, incluyendo al expresidente Ricardo Martinelli, es persecución política y venganza en su máxima expresión.

El nombramiento de Kenia Porcell como procuradora por parte de Varela, fue el principio de todo. Con su llegada al Ministerio Público, empezó la arremetida de los fiscales contra exfuncionarios, pues Varela quería a Martinelli y su gabinete preso, a cualquier precio y con cualquier método.

Todo estuvo perfectamente coreografiado con medios oficialistas y una “sociedad civil” que fue la mejor vocera de la campaña de Varela y que hoy actúa en alianza con el gobierno. Los juicios mediáticos le arrebataron a los perseguidos políticos, su presunción de inocencia.

Hasta hace poco, todas las denuncias que se hicieron sobre los abusos y violaciones cometidos por el gobierno de Varela y el Ministerio Público, cayeron en oídos sordos; los jueces, empezando por la CSJ, no se atrevían a fallar en derecho por temor a la extorsión mediática de medios como La Prensa y TVN.

Esto se mantuvo mientras las noticias en contra del gobierno pasado tuvieron impacto en la población y la popularidad de Varela era alta. Pero como dijo Sir Francis Bacon que “la verdad es hija del tiempo, no de la autoridad”, ya la gente no está comiendo cuento, por lo que la credibilidad y audiencia de estos medios ha mermado; y más importante aún: el presidente Juan Carlos Varela se ha desplomado en las encuestas.

Cuando la popularidad se acaba, así mismo disminuye su don de mando. Ya las actuaciones de los jueces y ciertos fiscales están volviendo al camino de la legalidad, el cual abandonaron momentáneamente por presión de un gobernante popular.

Los fiscales y jueces, que siguen actuando pensando de que gozarán eternamente del apoyo de estos medios de comunicación y de la “sociedad civil”, poco saben de cómo funciona el péndulo del poder, pues con la caída de Varela, serán abandonados por esas mismas voces que ahora los aplauden y que muchas de ellas, para salvar la cara, se convertirán en sus verdugos.

¡2019 a la vista!