Opinión - 13/7/16 - 12:00 AM

Del Pocrí de ayer... al de nuestros días

Por: Yessica Sáenz Estudiante -

Desde sus inicios, Pocrí ha sido un pueblo pujante y emprendedor, lleno de gente luchadora que dio origen a industrias artesanales, propias de aquellos tiempos. Ha sido cuna de pequeños y grandes empresarios, como Don Chopo Real y Marcos Juárez; de poetas nacionales, como Rodolfo Caicedo y Ramón H. Jurado; y de personalidades ilustres, como el Dr. Carlos “Fello” López Guevara (negociador de los Tratados con Estados Unidos), y otros más que llevaría mucho tiempo mencionar, pero que han enaltecido el nombre del pueblo que les vio nacer.

Al recorrer el pequeño terruño, los pocrieños sienten una enorme nostalgia por tiempos mejores: donde las calles estaban llenas de la alegría de sus moradores y su afable hospitalidad. Estas virtudes se han ido desvaneciendo al pasar los años. Al igual que el ornato y buen estado físico de sus parques, caseríos, y calles por donde se pasea la patrona del pueblo, la Virgen del Carmen, ya que se encuentran en total abandono.

Es lamentable que al recorrer la vía por donde pasa la procesión para la celebración de las fiestas patronales, en vez de apreciar la majestuosidad del rostro inmaculado de la Virgen, tenga que mirar hacia el suelo para no caer en los innumerables baches de estas carreteras intransitables.

Pocrí ha sido un pueblo de gente con espíritu de lucha, trabajo, y orgullosa de sus tradiciones y costumbres. Los oriundos de esta hermosa parte de nuestra geografía nacional no deberían bajar la guardia, sino que deben comprometerse a conseguir tiempos mejores para la comunidad pocrieña, como una vez lo hizo doña Juana Portolatina, María Belén Cornejo, Don Pedro Barragán, profesor Norman José Núñez, y muchos más que hicieron y han hecho del pueblo un lugar digno y agradable donde vivir. Se debe incentivar a las presentes y futuras generaciones a conservar el legado que con tanto esfuerzo y sacrificio dejaron nuestros ancestros; para que así Pocrí siga siendo merecedor de ser llamado el “Hogar de la Virgen del Carmen”.