¿El año de la cabra o del cabrón?
Las culturas que han subsistido en el planeta tierra, sin excepción, mantienen un porcentaje elevado de sus gentes, bajo la superstición y pendientes de lo que les depara el destino. Nuestro modo de vida occidental no escapa de estos temores, así como tampoco las grandes poblaciones del orbe como la India y China. Los chinos, por ejemplo, tienen previsto un animal para cada año de su calendario y en este 2015, me han sorprendido con el año de la cabra. Y yo me pregunto si el macho de la cabra es el cabrón, por qué razón los que inventaron el horóscopo chino le faltan así el respeto a las barbas de un animal como el chivo? En honor a la justicia, los chinos debieron nombrar este año 2015 como el año del cabrón y no de la cabra.
En Panamá, la población dependiente del horóscopo es enorme. Casi todos los diarios escritos publican diariamente los signos del zodiaco. La tosca televisión nacional también tiene segmentos diarios que dictan lo que le espera a cada persona según su signo zodiacal. Los números que saldrán en la lotería son dictados para cada signo. Es tal la necesidad de saber qué número o qué decena hay que comprar en la lotería y en los chances clandestinos. A cada signo, los horóscopos les anotan sus decenas de la suerte, cómo vestirse, qué comer más un etcétera grande.
La dependencia de las personas creyentes en los profetas del zodiaco es tal, que un número considerable de señoritas acepta a un novio o amigo dependiendo de su signo. Las suegras antes de que les presenten a los pretendientes de sus nietas, es indispensable que ella sepa el signo zodiacal. La preparación académica, la historia familiar, el récord policivo, nada de eso importa, además es algo secundario.
Por el momento, yo me uno a ese grupo irresponsable: “No hay que dejar de creer”. Cuando uno forma parte de una sociedad como la panameña en donde el que peca y reza empata, no hay problemas de remordimientos, pues hay gente que abre las páginas del periódico en las que se anuncia el oráculo. Lo cierto es que China tiene todo el derecho de tomar en cuenta a los caprinos, pues tiene una población de chivos de 174 millones. Disfruten pues el Año de la Cabra o del cabrón, como quieran.
