Opinión - 23/3/16 - 12:00 AM

¿Es cierto que la comida fermentada es buena para tu intestino?

Por: Tomado BBC Mundo -

La fermentación es una manera de preservar la comida que data de hace miles de años, pero ahora está empezando a ser considerada como una fuente importante de bacterias amigas.

¿Será que debemos consumir más chucrut (col fermentada) o encurtidos como los de pepino que nos dan con las hamburguesas?

Permitir que bacterias se reproduzcan durante unos meses en un frasco sellado con verduras adentro no parece ser la forma más atractiva de crear un plato apetecible, pero la fermentación tiene mucho a su favor.

Cuando el plato coreano de repollo llamado kimchi se hace de manera artesanal, la col se remoja en agua salada para matar las bacterias dañinas.

En la siguiente etapa, las bacterias restantes, llamadas Lactobacillus, convierten los azúcares y los carbohidratos en ácido láctico, que conserva las verduras y les da un sabor fuerte y picante que a muchas personas les gusta.

Este tipo de bacterias no son nuestras enemigas; de hecho, son buenas para la digestión y para nuestra salud.

Las necesitamos en nuestros intestinos para luchar contra las bacterias dañinas, restablecer el equilibrio de nuestro sistema inmunológico y ayudar al cuerpo a funcionar de la mejor manera.

A estas bacterias "buenas" se les llama “probióticos”, que literalmente significa "para la vida", debido al trabajo que hacen.

Pero, ¿habrá suficiente de ellos en los alimentos fermentados para marcar una diferencia?

Tim Spector, profesor de epidemiología genética en el Kings College de Londres y autor de "El mito de la dieta: la ciencia real detrás de lo que comemos", dice que es un cuadro complicado.

"Hay muchos alimentos fermentados por ahí y no con muchos se han hecho pruebas formales, por lo que es difícil saber qué hacen", dice.

"Pero no hay nada perjudicial en ellos si se producen de forma natural, en lugar de usar el vinagre".

Los alimentos fermentados vienen en muchas formas, por ejemplo, yogur, crema agria, pan de masa agria, verduras, salsas picantes y encurtidos.

A menudo se añaden probióticos, en la forma de bacterias vivas o levaduras, si los alimentos no se hacen usando bacterias del ácido láctico, como en el kimchi.

Incluso el vino y la cerveza pueden ser incluidos en la lista de fermentados.