Opinión - 19/9/14 - 11:11 PM

Escocia dice ‘NO’

Carlos Christian Sánchez De pequeños, hubo héroes que definieron nuestras vidas y eran ejemplos de la lucha nacionalista. La magistral presentación fílmica de Mel Gibson en

Carlos Christian Sánchez

De pequeños, hubo héroes que definieron nuestras vidas y eran ejemplos de la lucha nacionalista. La magistral presentación fílmica de Mel Gibson en “Braveheart” (Corazón Valiente) destacaba el mito de William Wallace, el patriota que buscaba la independencia de Escocia ante el dominio inglés en el Siglo XIV.

Escocia, la región norteña de las islas británicas, fue libre por 400 años, gracias a Wallace. Pero en 1707, luego del fallido intento de colonizar el Darién panameño, se integraron a Inglaterra, formando el Reino Unido. Sin embargo, los escoceses mantuvieron su identidad, valores y principios.

Recientemente, se considera realizar un referéndum para definir si Escocia volvía a ser independiente, consulta que se efectuó el pasado 18 de septiembre. Un 55% de los escoceses votaron ‘NO’ a la independencia, mientras que el 46% avaló el ‘Sí’. Valió más la presión y las especulaciones sobre la repercusión de la separación escocesa, lo cual hubiera afectado a la integridad del Reino Unido, incluso hasta la Unión Europea.

El voto ‘NO’ de Escocia es mantener el ‘status quo’ del sistema británico. La consulta trajo consigo el compromiso de Londres a brindar más derechos, autonomía y beneficios a los escoceses. Pero, para muchos, nada se compara a la plena soberanía, la independencia total frente al dominio extranjero.

Otras regiones del mundo también buscan separarse del dominio central. El País Vasco y Cataluña quieren independizarse de España. La provincia francófona de Québec en Canadá anda hace rato tratando de cambiar su destino. En Rusia y China, movimientos separatistas, también intentan rebelarse del orden político establecido. Más cerca, la isla de Puerto Rico se debate entre ser estado libre asociado de Estados Unidos de América, o ser un país soberano.

Panamá pasó el mismo trance. En 1821, nos unimos a la Gran Colombia confiando en el sueño de Bolívar. Luego, en 1903, nos separamos para formar una nueva nación, aunque tuvimos que vivir hasta 1999 con el enclave colonial estadounidense en la otrora Zona del Canal. Nadie nos cuestiona por administrar eficientemente la vía interoceánica y que esta sea neutral. Ese es el mejor legado, confianza en nuestra soberanía.

Ojalá Escocia mantenga sus valores y principios, además de su rica cultura, luego del referéndum. Para muchos, será una nación dentro de otra, consolidando la integración europea y la democracia. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos amigas y amigos…