Opinión - 10/9/14 - 02:01 AM

Extrañado

Siempre me ha extrañado que las autoridades sepan cuántas pandillas hay en el país, dónde están, quiénes las dirigen y... ¡no las

Milcíades Ortiz

Siempre me ha extrañado que las autoridades sepan cuántas pandillas hay en el país, dónde están, quiénes las dirigen y... ¡no las acaban! Más de una vez alguien me ha dicho que las pandillas producen actividades económicas que benefician "a más de uno"... Es lamentable que esos grupos ilegales pasen de 200. En algunos barrios hay varias que tienen "guerras" con atentados y muertos.

Varios técnicos sostienen que luego de la invasión de EE.UU. se acabó con el control que se tenía sobre este tipo de delincuencia. Muchas veces de esas pandillas son los "transportadores" de la droga que viene del extranjero. Se añade a los "sicarios", asesinos profesionales que ejecutan a quienes se salen del mal camino del narcotráfico.

No creo que el problema de las pandillas venga de la invasión de EE.UU. Me parece que el desarrollo de la delincuencia internacional, especialmente el narcotráfico, es una causa. Después de todo, antes de que Colón descubriera América, Panamá era sitio de paso de personas de un lugar a otro.

Muchos de los pandilleros son menores de edad. Como existen leyes que no los castigan con severidad si violan la ley, los "pelaos" son manipulados por adultos y jóvenes maleantes. El descenso de los valores morales en nuestra sociedad permite que chiquillos anden en "malos pasos", a pesar de los esfuerzos de sus padres por alejarlos de las tentaciones.

¿Hasta dónde una pandilla reemplaza a la falta de calor familiar de jovencitos que quieren vivir la "vida loca" de lujos y excesos antes de tener más edad? ¿Los malos ejemplos de famosos delincuentes latinoamericanos que se han convertido en "personajes" de cine y TV influye en esos descarriados? Es muy sencillo echarles la culpa a hogares incompletos, que la madre no atiende debidamente al niño por tener que trabajar, etc.

Hay que añadir la falta de acciones de control en las pandillas. Diferentes gobiernos han hecho actividades para alejar a los menores de las pandillas. Hasta les ofrecen empleos y atención profesional especial, pero el problema no termina. ¿Será que faltan buenos correazos para aconductar a los niños de ahora? Tenga cuidado si castiga al "pandillerito" porque leyes panameñas lo pueden enviar a la cárcel y el niño... ¡riéndose de la mala vida!