Opinión - 13/8/16 - 12:00 AM

Falsos profetas

Por: Carlos Singares e Itzel de Singares Siervos del Señor -

Cristo es la única verdad. Toda palabra fuera de la Biblia es falsedad. De la boca de Dios salió su palabra bíblica para nosotros, fuera de eso no hay salvación. Él sacrificó a Cristo para ser el único camino de verdad.

Nosotros creemos esto porque Dios ha puesto la verdadera fe en nuestros corazones, la fe que llevó a Abraham a creer en el Cristo como la gracia única de Dios para la salvación de los hombres. Usted podrá entender que no hay profecía extrabíblica y que los falsos apóstoles en Panamá y todo aquel que dice profetizar riquezas, casas, carros de lujo, oro, petróleo y terremotos es un adivinador, soñador, hechicero; condenado por Dios.

La Biblia contiene la única y última profecía de Dios para sus santos. Apo. 22:18-19. Profetizar es predicar la palabra de verdad, que es Cristo, a todo aquel que sea capacitado para entenderla por el Espíritu Santo de verdad. Jn. 10:27. Sal. 119:160. Es Cristo el misterio oculto en el Antiguo Testamento y revelado por Dios en el Nuevo Testamento; Él es la más grande profecía.

Toda profecía verdadera es la que revela la verdad de Dios. La profecía es para testimonio de Dios así como Cristo es el testimonio de Dios, su palabra nos hace testigos verdaderos de Cristo. Así la verdadera profecía es la palabra de Dios. Isa. 30:9-11. Los falsos profetas y apóstoles hablan de su boca avaricia, engaño y chantaje emocional para manipular a los incrédulos que no creen a Dios, pero sí creen a su pecado de codicia, que es idolatría al dinero y las riquezas. Solo hay que ver que los falsos viven en lujos, mientras los profetas de Dios fueron asesinados por el pueblo judío. Hch. 7:52-53.

El Cristo Sumo Sacerdote y Profeta de Dios fue asesinado por su propio pueblo. Así lo dice la Biblia, y que ellos mismos pidieron la maldición, que su sangre inocente cayera sobre ellos y sus hijos. Mat 27:25. No menosprecien esta palabra: Todo aquel que quite o añada palabras a la Biblia es maldito. Apocalipsis 22:18-19.