Opinión - 05/9/14 - 12:35 AM

Flojera oficial

Redacción

El anuncio hecho por el Gobierno Nacional de congelar la entrada en vigencia de las nuevas tarifas de la energía eléctrica retrata de cuerpo entero la filosofía que anima la actual administración, que no es otra que la de posponer y no enfrentar, como el avestruz que esconde la cabeza en un hueco a la primera señal de peligro.

Las consecuencias de esta política de corte zoológico de tortuga y avestruz tendrán sus efectos inmediatos. La continuidad del subsidio hasta el próximo año significa que a finales de septiembre y principios de octubre, el Ejecutivo tendrá que solicitar una dispensa para que el déficit fiscal pase de 2.7% a 3.7% del PIB.

¿Qué significa esto?, deuda y más deuda, ya que para cubrir la continuidad del subsidio el varelato tendrá que endeudarse más, producto de este aumento del monto del déficit fiscal autorizado.

La mala costumbre de dejar las cosas para después se llama procrastinación, y es precisamente uno de los signos distintivos de la actual administración y en lo que concierne al problema de la tarifa eléctrica, al parecer no han encontrado la solución al problema, por lo que prefieren postergarlo.

Son flojos, no quieren asumir el costo político de tomar decisiones, pero eso es pedir mucho a un gobierno más preocupado en nombrar familiares que en resolver problemas.