Francisco
El papa Francisco, con su ejemplo de vida, sus críticas a la propia Iglesia y su mensaje renovador se convierte en el líder del mundo de los valores.
El pontífice argentino consolida lo iniciado por Juan Pablo II, el acercamiento a la vida a través de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) para alcanzar este propósito.
Generaciones pasadas buscaban los ejemplos de valores en los santos, pero ahora, el papa latinoamericano se convierte en el líder que nos muestra el camino hacia Dios.
Francisco ha sido justo al escoger a Panamá para ser la próxima sede la JMJ, porque reconoce que fue aquí, en el primer poblado de tierra firme, Santa María la Antigua, donde se inició la evangelización del continente americano.
El vicario de Dios en la Tierra, en una muestra de humildad, rechazó el uso de los tradicionales zapatos rojos, la residencia papal y los vehículos blindados.
Respetamos a los sectores laicos que buscan, pareciera, pretextos para que no se materialice este monumental evento, pero no se trata solo de elegir a nuestro país, sino de bendecir a nuestra juventud que tanto lo necesita.
Estos grupos pregonan que debe existir una separación entre Iglesia y el Estado pero, en momentos difíciles, son los civiles, no importa el bando, los que buscan la intervención del clero.
Estos son precisamente los que quieren crear “una moral sin dogmas”, tal como se ha observado en el tema del género en las relaciones sexuales de los jóvenes.
Dios dará la oportunidad a Panamá para que en el encuentro juvenil del 2019, venga el papa Francisco a presidir una festividad ecuménica bendecida por Dios.
