Opinión - 06/4/16 - 12:00 AM

Frases

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Llegué el primer día de clases con entusiasmo, dispuesto a transmitir mis conocimientos y experiencias para orientar y motivar a los jóvenes universitarios. Les dije con energía "¡hay mucho mundo por conquistar!". Ante el asombro de varios, expliqué que ellos deberían conquistar ese mundo a base de esfuerzo y estudios para ser buenos periodistas. Se inició un periodo de trabajo de 43 años, en el que utilicé otras frases como instrumento de orientación y motivación.

La segunda fue "lea, que eso no da cáncer ni sida". Al decirla siempre surgían algunas risitas en el salón. Con los años descubrí que los estudiantes de Periodismo son los que menos periódicos leen (¿?). Para conseguir que leyeran les llevaba periódicos y revistas. Aunque usted no lo crea, tampoco varios se animaban a leer. Apenas daba la espalda ese material de lectura seleccionado iba a dar al suelo o al basurero del salón. Una vez recibí la queja de la aseadora, quien dijo que mi salón era el más sucio porque lo encontraba lleno de papel periódico. Unos cuantos jóvenes les daba pena conmigo y se llevaban el material fuera del salón... y lo tiraban en el primer tinaco que encontraban. Por eso cuando quería que leyeran algo.. ¡se los ponía como examen!

Al saber que un pensamiento repetido puede influir en la conducta de otros continué con mis frases. La otra señalaba "recuerden que lo que hagan hoy lo van a disfrutar o lamentar mañana. Tomen buenas decisiones. Si cometen un error, acéptenlo y no les echen la culpa al presidente o a otros y sigan para ¡adelante!". Con frecuencia escuchaba risas nerviosas de ciertos alumnos. Otras frases indicaban que el periodista debe ser un "agente de cambio" para que mejore la sociedad panameña y no la destruya. Por 18 años realicé un concurso de redacción sobre este tema. Muchas veces tuve que presionar a los alumnos para que participaran.

Ante el poco respeto que hay en sectores de los panameños hacia las personas de edad, les destacaba el valor de ellos como conocedores de la historia y experiencias vividas. Espero que con el tiempo y la madurez de la vida esos alumnos comprendan las enseñanzas que encierran esas frases para que sean mejores personas y periodistas. (Cuando asombraba a los estudiantes con una información que ellos desconocían les preguntaba "¿por qué yo sé esto?", y el salón a coro contestaba "porque lee").