Gobernabilidad
Se ha dicho y no sin razón, que las encuestas recogen datos que reflejan opiniones y sentimientos de momentos coyunturales, lo cual es cierto, ya que la opinión pública es dinámica y como tal fluctúa entre la aprobación, indiferencia o censura al accionar de los gobernantes.
Empero, el último sondeo de opinión pública de una conocida encuestadora local revela que el actual presidente se mantiene en caída libre. El índice de gestión presidencial está en rojo (-16) y la del Gobierno en -20.
Los apologistas del Gobierno han querido hacer ver que el leve aumento porcentual en relación con el mes pasado es una buena noticia, pero la verdad sea dicha: no lo es.
Si el puntaje de aumento es igual al margen de error en la medición, resulta que no ha habido ninguna mejoría y Varela sigue hundiéndose en ese pantanal de insatisfacción ciudadana.
Aparte de eso, Varela –en una evidente desesperación- prometió de todo en la semana previa de la encuesta.
Ahora, si el mandatario no cree en las encuestas científicas, que emule a su copartidaria Mireya Moscoso, que haga encuestas de “carne y hueso” y verá que el resultado es similar: total desencanto ciudadano con su administración.
Por ejemplo, la absoluta mayoría de los panameños viven aterrados por la falta de seguridad.
El presidente debe cambiar el rumbo de la nave del Estado, en vez de perseguir a opositores políticos, lo que tiene que hacer es cumplir con sus promesas de campaña y darle al pueblo la seguridad, comida barata, empleo, salud, una economía robusta cuyos beneficios lleguen a todos y no a un grupito.
La desilusión ciudadana ante un gobierno que no resuelve puede llevar al país a transitar senderos de ingobernabilidad, represión y autoritarismo.
La gente quiere respuestas a sus problemas comunitarios y de existencia material, si no la obtienen del Gobierno se van a tirar a la calle a protestar y allí vendrá la represión e ingobernabilidad. Cambie el rumbo, presidente, aún hay tiempo.
