Opinión - 21/7/16 - 12:00 AM

Gobernar con amor

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Hace cinco años, el expresidente Ricardo Martinelli anunció que para el 2020, los corredores Norte y Sur serían gratis, noticia que fue muy bien recibida por toda la comunidad.

Pero esa promesa  que le hizo Martinelli al pueblo  no se cumplirá, ya que el actual mandatario, Juan Carlos Varela, dijo en su momento  que los panameños que utilizan los corredores tendrán que pagar con el peaje, la construcción de las futuras carreteras que se proyectan hacia el Oeste.

Al parecer, tampoco hay intención de cumplir la promesa que les hizo Martinelli a los educadores de las escuelas oficiales del país en 2014, de otorgar un aumento de hasta $900 por los próximos años.

También quedaron en el olvido, por la actual administración,  la entrega de mochilas, bonos y computadoras a los estudiantes de colegios oficiales.

La verdad sea dicha: el actual gobierno con mentalidad revanchista desmonta una por una las conquistas sociales logradas durante la pasada administración y la iniciaron con la paralización de obras que se habían dejado andando.

La otra inmoral actitud es adjudicarse como propias obras del anterior gobierno.

Todo esto es indicativo de que los actuales gobernantes no le tienen amor al pueblo.

Si carece del  talante de un estadista, Varela no entenderá que las políticas públicas son intervenciones estatales que inciden en la mejora de la calidad de vida de sectores de la población, y no dádivas que se pueden dar o quitar.

Lo propio de un estadista con amor al pueblo, es darle continuidad y desarrollar las obras y programas iniciados por el antecesor en el cargo.

Pero qué va…es un retardatario, que se opone a todo lo que signifique progreso, se opuso a la ampliación del Canal y aún no le ha explicado al país cuáles fueron sus razones para la caprichosa negativa.

Panamá necesita de un estadista que se empine sobres los intereses coyunturales  y gobierne para el porvenir, no necesitamos de policías bien pagados y armados hasta los dientes, mientras la delincuencia nos mata y roba. Necesitamos maestros y profesores bien pagados y capacitados para cumplir su excelsa  labor educativa.