Huelga
La crisis causada por la huelga de los docentes no enfocó toda la problemática educativa panameña. Hemos señalado que los estudiantes son un elemento importante en esta situación. Aunque se hayan mencionado ejemplos de universitarios, lo cierto es que esos malos alumnos llegan a la universidad deformados por años de no saber comportarse en las aulas. Si así se comportan en la universidad, ¿cómo habrá sido en la primaria y secundaria? Eso de la copiadera no solo ocurre en Panamá. En universidades de Estados Unidos hay salones especiales, a prueba de las tecnologías modernas, con cámaras encima de los alumnos, para evitar las copias.
Yo utilicé un sistema más sencillo. El alumno debía estudiar un texto, pero al hacer el examen de nada les valía la "batería" ni anotarse datos en las piernas. Se les ponían preguntas para interpretar y razonar. Ejemplo: ¿De qué le sirve a Ud. como periodista agente de cambio, haber leído este texto? Con base en lo leído, sugiera acciones o actividades para solucionar el problema tal ( _ ). A veces me estrellaba ante una realidad que puede asombrar. Una alumna me confesó que no hacía esfuerzos por ganar mejor nota porque iba a la universidad para no escuchar los reclamos de su tía que le pedía que se casara (¡!).
Unos pocos llegaban amanecidos porque estuvieron hasta tarde en la discoteca, y no rendían en clases. Mis alumnos de hace 40 años eran más aplicados que los últimos. Aún hoy algunas abuelas recuerdan las noticias y entrevistas que conseguían en el viejo mercado de la capital, y las excursiones a las cantinas del lugar para conocer la realidad de la prostitución y la trata de personas. Este recuerdo no se compara con las horas que hemos perdido en los últimos años los días sábado, porque los estudiantes no querían conocer la realidad panameña.
Malos alumnos que faltaban casi todo el semestre y aparecían al final, eran casos que sucedían a varios colegas profesores de la universidad. Menos mal que los pocos excelentes alumnos logran triunfar en su profesión. Ellos llenan de orgullo a sus profesores y justifican todos los sinsabores que se hayan sufrido en esta difícil profesión de educar.
