Opinión - 26/8/14 - 02:05 AM

Impugnación

Redacción

Un tema que no puede ser pasado por alto es la lentitud del Tribunal Electoral, en agilizar los procesos de impugnación, en los que de manera nada casual se encuentran involucrados un número plural de diputados electos del partido Cambio Democrático (CD), que ahora está en el espectro opositor.

Un análisis frío concluye en que muchas de estas impugnaciones son totalmente infundadas, ya que hay casos en los que el quejoso quedó muy rezagado en votos en una lejana segunda o muy distante tercera posición del ganador.

¿Entonces, por qué este prurito de denuncias?, en buenas cuentas, los Maquiavelos de la política criolla lo que buscan es impedir que Cambio Democrático, con la abrumadora cantidad de diputados que obtuvo, se convierta en la primera fuerza política dentro de la Asamblea, lo que vendría a dejar sin piso ni techo el llamado “acuerdo de gobernabilidad entre los panameñistas y el PRD”.

Sin embargo, estamos en una situación política grave, ya que la Constitución es clara en cuanto a la cantidad de diputados que debe tener el Órgano Legislativo.

Mantener a la Asamblea sin la cantidad de diputados que constitucionalmente le da legitimidad es una suerte de interrupción del libre funcionamiento del Estado, lo que en buenas cuentas podría ser catalogado como un golpe de Estado técnico.

Ojo con estos señores del Tribunal Electoral, de prolongarse esta situación irregular, podrían darse brotes de intranquilidad social, de una ciudadanía burlada en su voluntad electoral, expresada en las urnas.