Infiernillo Político
B ueno, bueno, el criterio de los empresarios de la falta de capacidad de preparación y experticia de los panameños para realizar ciertos trabajos, la denuncia de
B ueno, bueno, el criterio de los empresarios de la falta de capacidad de preparación y experticia de los panameños para realizar ciertos trabajos, la denuncia de la presencia de trabajadores extranjeros en algunas actividades, incluso la buhonería —que por ley es exclusiva para los nacionales— y la legalización de muchos foráneos con permisos laborales ha generado toda una serie de controversias sobre el futuro de los nacionales.
Por cierto que uno de los operativos más cuestionados es el denominado Crisol de Razas, que ha habilitado a miles de ciudadanos de otros países para poder insertarse en las ofertas de trabajo aquí.
De paso ello mientras diferentes grupos de trabajadores alegan que constituyen una competencia desleal dado que los empresarios los prefieren, pues le pagan salarios menores sin reconocimiento de prestaciones laborales.
Si empresarios insisten en contratar foráneos porque los nacionales no sirven, al final tendremos una tasa de desempleados panameños que buscarían otra forma de ingreso, incluso afectando a las empresas que no los contratan.
Definitivamente que fuera de una actitud xenofóbica es importante que se conozca las ventajas, desventajas o beneficios que el tal Crisol de Razas ofrece a los nacionales, sin la excusa de que las migraciones nos hicieron nación, pues es igual a decir que debemos reintegrarnos a Colombia.
Una de las quejas es que los empresarios, por el permiso laboral, los emplean sin incluirlos en el porcentaje de extranjeros que les permite la ley. O sea, los contratan como que fueran panameños.
Es importante saber si el permiso de trabajo los nacionaliza o si deben seguir siendo considerados extranjeros.
Hablando de nacionalidad, hay otro asunto delicado que está dándose en forma silenciosa, sin que se conozca su realidad.
La nota de una presentadora extranjera que regresó al país al quedar embarazada, para dar a luz a su hijo como panameño, lo que le garantiza su permanencia y estatus laboral, advierte sobre una operación que se viene dando.
Resulta que hay, aparentemente, una organización clandestina que ofrece a colombianas y venezolanas (desconocemos si de otra nacionalidad) trayendo a Panamá embarazadas para dar a luz hijos panameños, y así legalizar su estatus.
Sería interesante si las autoridades realizan un inventario de las extranjeras que han dado a luz aquí e inscrito su hijo como panameño de nacimiento.
Esto podría convertirse el día de mañana en una situación delicada si se direcciona como negocio altamente rentable.
Muy bien lo dijo el novelista británico Aldus Huxley: “Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados”.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.
