Opinión - 24/3/16 - 12:00 AM

Infiernillo político

Por: Ramón Jiménez Vélez Analista Político -

Bueno, bueno, hoy es un día importante para el catolicismo, en un país donde se violan los mandamientos del sexto en adelante.

Por cierto, es conmemorativo de la institución de la eucaristía, el principal sacramento cristiano cuyo nombre deriva del griego como “acción de gracias”.

De paso, los católicos deben comulgar (comer y beber el cuerpo y la sangre de Cristo como renovación de su sacrificio) en Cuaresma (los 40 días que preceden a la Pascua de Resurrección que imita los 40 días que Jesús pasó en el desierto en oración y ayuno) además en Pascua.

La importancia del Jueves Santo implica la consagración de los Santos Óleos y el “mandatum”o lavatorio de los pies como hizo Jesús con sus discípulos (Jueves del Mandato).

Precisamente en la última cena de Jesús con sus discípulos la noche previa la Pasión, les dijo: Tomad y comed, este es mi cuerpo (Mat.26, 26).

Los teólogos de la Edad Media (entre ellos Tomás de Aquino) establecieron siete ritos sacramentales con el principal la eucaristía, según San Pablo (Cor. 11.20 ss), siendo este el más antiguo testimonio, también llamado Cene del Señor, Fracción del Pan y Comunión. Además, la Unción de Enfermos (en trance de muerte) o Extrema Unción.

En el Nuevo Testamento y en el cristianismo posterior es frecuente la práctica de la unción también en el bautismo, confirmación y ordenación sacerdotal.

En la comunión se entrega al comulgante la fracción del pan u hostia (recordando a Jesús dándoles a sus discípulos en la Ultima Cena).

La hostia (víctima) viene de la antigüedad romana que era la víctima, generalmente un animal, el cual era sacrificado a un dios.

El nombre Cristo aplicado a Jesús viene de la frase: Dios le ha hecho Cristo y Señor a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado (ACT. 2.36).

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.