Opinión - 23/6/16 - 12:00 AM

Infiernillo político

Por: Ramón Jiménez Vélez Analista político -

Bueno, bueno, el oso perezoso es patético en su trabalenguas al punto de evidenciar dificultad de sintonizar la lengua con el cerebro, ¿o sí?

Por cierto, que gobiernosos se dedicaron a aterrorizar a la gente con la influenza (ya que no tienen influencia) al punto de darle al virus una imagen de parca casi demencial, lo que puso a “tutti il mundi” a correr por una vacuna (y no un vacuno, no).

De paso, el oso perezoso salió a hablar luego de que se impusiera la vacunación por edades extremas, como los más vulnerables.

Pero como siempre, el ocupante de las garzas (no las de Pacora, no) dijo que definitivamente no se negaría la vacuna a quien acudiese a inyectarse.

Y se armó el despelote. Se observaron interminables filas y ¿de quiénes? Pues de gente joven y nada de infantes o ancianos.

Para calmar los ánimos, salieron a decir que la influenza asesina no era la única que ocasionaba muertes aquí. Revelaron estadísticas. De que cada año mueren aquí 600 por infecciones respiratorias.

O sea que el miedo lo evolucionaron a pánico, ¿o no?

Eso está como la nota de que en los trabajos de ampliación canalera se encontraron 2,250 piezas arqueológicas. Que luego no aparezcan en colecciones privadas.

Hablando del Canal ampliado, solo 10 de 70 gobernantes invitados han confirmado su asistencia. El mayor rango, el soberano español retirado.

Ideólogos aztecas (arrollados por chilenos en fut) vinieron a arreglar fisuras en el mundo cane perrediano ¿Verían las garras peludas del oso perezoso con el hijo del difunto de los tratados?

Hablando del oso perezoso, quiere controlar la asamblea para cuadrar todo. Ya desechó al rey de la selva desdentado y se van con su muñequito que derrama el balde.

Hasta al traidor de Peter Michaelo lo echaron a un lado, aunque repleto de billete, ¿o no?

Donde el rancho arde es en la Unipan. Ardería donde se están sacando la ñecs por la rectoría, ¿eso es la casa de la cultura?

Para el escritor y periodista norteamericano Samuel Clemus, mejor conocido como Mark Twain, es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar toda duda.

Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos, que el próximo jueves habrá más.