Ítalo: Procuraduría negligente en #MossackFonsecaPapers
El ex defensor del pueblo Ítalo Antinori realizó un análisis sobre los #PanamaPapers, en el que tilda de negligente a la procuradora Kenia Porcell, por la no investigación de la firma Mossack Fonseca.
"Me asombra que la Procuraduría haya sido tan negligente y no haya ejecutado acciones rigurosas, concretas y precisas contra la firma Mossack y Fonseca, y contra Ramón Fonseca Mora y Jürgen Mossack, así como contra otros posibles implicados que pudieran estar involucrados en los hechos indebidos o posiblemente delictivos. No se ha producido un allanamiento a las oficinas centrales, en la Marbella, no se han cautelado los sistemas informáticos y no se han asegurado pruebas fundamentales que después de una semana de haberse divulgado el escándalo informativo internacional, es probable que a la fecha ya hayan sido ocultadas o destruidas, por no haber articulado las acciones oportunamente y haber tardado tanto en hacerlas".
Antinori pregunta: "¿Cuál es la diferencia o el privilegio que tiene Ramón Fonseca Mora frente a otras personas en el trato y la consideración que le da el Ministerio Público? La respuesta parece obvia.
Las amplias publicaciones revelan desde la posible utilización de las sociedades en lavado de dinero, tráfico de armas, narcotráfico, corrupción y otros aspectos ilícitos, que son razones más que suficientes para haber iniciado de inmediato una investigación sumarial y haber tomado acciones precisas, rápidas, contundentes y ejemplarizantes que no ha hecho la Procuraduría".
A juicio de Ítalo Antinori, debió allanar y al menos ordenar la posible detención de sus socios principales, que sería una contundente respuesta que Panamá le daría a la comunidad internacional.
“Se estaría demostrando con hechos, más allá de las palabras, que en Panamá no se ampara la impunidad de nadie, menos aún de quien ha estado como ministro consejero del presidente de la República y presidente encargado del Partido Panameñista, actualmente en el poder".
Antinori resalta que no es cierto que en el país todos los profesionales, empresas, oficinas de abogados y demás actores financieros participan, crean o promueven actos indebidos ni todas las sociedades anónimas panameñas –o las que se hacen desde Panamá en otras jurisdicciones– sean utilizadas para actos indebidos o para acciones delictivas.
El ex defensor del pueblo destaca que es responsabilidad de cada abogado panameño, no solo conocer a su cliente, sino también conocer exactamente cómo y para qué se va a utilizar la sociedad anónima. De acuerdo a las leyes panameñas, cuando un abogado se percata de que un cliente quiere utilizar la sociedad para fines indebidos, no solo debe rechazarlo y abstenerse se prestarle sus servicios, sino que debe dar aviso a las autoridades de regulación financiera de lo que pretende hacer el cliente.
"No necesitamos hacer mayor esfuerzo mental para comprender que Mossack y Fonseca actuó de forma irresponsable, sin tener los debidos controles de quiénes eran los tenedores finales o los propietarios finales de la sociedad, ni cuáles eran sus actividades, según lo ha reconocido el propio señor Fonseca Mora, lo que ha arrastrado a Panamá a un vendaval moral".
Antinori destaca además que Mossack y Fonseca le proveía los dignatarios o directores (testaferros) de las sociedades, que les daba el conocimiento de quién o quiénes eran las personas y por lo que también cobraban honorarios profesionales.
También cuestiona que algunas sociedades creadas por Mossack y Fonseca han sido utilizadas por grupos extremistas en Arabia, Siria, Libia, Corea del Norte y otros sitios y advierte que vender una sociedad anónima es un acto de responsabilidad, de ética y de seriedad que amerita del abogado una actitud profesional y correcta.
