Opinión - 16/9/14 - 01:00 AM

La adicción digital

L[i]os Baby Boomers y la Generación X vivieron momentos sin vida digital. En el caso de los Baby Boomers, el cambio en la tecnología fue mucho más

El Nuevo Herald

Los Baby Boomers y la Generación X vivieron momentos sin vida digital. En el caso de los Baby Boomers, el cambio en la tecnología fue mucho más radical porque gran parte de sus vidas estuvo marcada por la comunicación personal, con cartas, telegramas, reuniones personales, y el flamante teléfono análogo. De niña, si salía con mi madre al mercado, mi padre no nos podía contactar hasta que volviéramos a casa. Punto. Y si nos demorábamos, nadie pensaba que nos había pasado algo malo. Hoy, según aseguran algunos estudios, muchas personas podríamos estar adictos a la tecnología.

Si cuando te acuestas en tu cama al final del día lo último que haces es revisar tu teléfono celular, y cuando te despiertas lo primero que haces es revisar tu correo electrónico, ya podrías ser una víctima de la adicción digital. Al menos eso me aseguraron Lisa Pitsirilos, y Lolo Evans, dos expertas que recientemente tuvieron un evento en Fort Lauderdale al que asistieron numerosas personas para desintoxicarse del mundo digital.

La Universidad de Maryland publicó en el 2011 un estudio que realizó en distintas Universidades del país. Los participantes, entre los 17 y los 24 años de edad, dejaron de comunicarse a través de aparatos electrónicos por un lapso de tiempo. Los resultados mostraron que dejar la comunicación digital puede generar síntomas parecidos a cuando se deja la adicción a las drogas, o al alcohol. Los participantes del estudio sintieron confusión, estrés, depresión y hasta pánico al no tener su celular con ellos.

Desintoxicarse del mundo digital ya se ha vuelto un buen negocio. Hay centros de retiro, y hasta conferencias grupales que dictan en las empresas para enseñarles a las personas a vivir, aunque sea por ratos, sin el mundo digital. Uno de los síntomas que más me impresionaron fue el hecho de que hay personas que cuando no tienen su celular en el bolsillo, sienten la vibración del mismo. Otra de las señales más impactantes es que si durante un día compartirnos más tiempo con el celular o el laptop o la tableta, que con un ser humano, la adicción puede que sea un hecho.

Las redes sociales y la cantidad de información que consumimos en la web también pueden ser adictivas. Si seguimos así, el día de mañana capaz que las bodas se emitirán por internet, y los amigos de los novios, ¡los veremos desde la casa!