La paradoja de la justicia
La “injusticia de la justicia” pareciera una extraña paradoja, pero en Panamá es un lugar común, cuando vemos a un humilde “disc jockey” condenado a tres años de cárcel por la venta de discos compactos “piratas”, mientras prestantes figuras allegadas a la actual administración, sobre cuyas cabezas pesan graves acusaciones, andan tan campantes por las calles como si nada.
Estos personajes parecen que van arropados por un manto de impunidad y favoritismo, tales son los casos de un exalcalde panameñista, al que, alegremente, le flexibilizan una medida cautelar, mientras que el exministro de Desarrollo Agropecuario Óscar Osorio lleva más de 12 meses bajo detención preventiva, en una investigación de nunca acabar.
Estos hechos retratan de cuerpo entero la selectividad con que se administra justicia en Panamá, ya que a los que son allegados al actual régimen, que tienen denuncias o han ido a juicio, los tratan con manos de seda, mientras que a los que fueron funcionarios en la anterior administración les clavan las más duras medidas cautelares, como en el caso de Osorio.
Otro caso que llama la atención es el de Edwin “Candín” Cárdenas, el exdirector del Instituto de Mercado Agropecuario (IMA) que renunció al cargo en medio de un gran escándalo y cuya investigación, al parecer, ha quedo en nada.
Qué decir del falso médico y diputado panameñista Grimaldo Córdoba, reo de un delito contra la fe pública, que supuestamente fue condenado, pero anda campante.
Cuando se piensa en la suerte adversa que corrió en los tribunales Arcis Arboleda, mejor conocido como DJ Ainor o Master Mix, nos damos cuenta de que la justicia en Panamá está llena de desigualdades e imperfecciones, pero sobre todo, penetrada por los intereses políticos del momento.
Este estado de cosas tiene que cambiar. Los fiscales deben dejar de ser perros de presa de los poderosos de turno y convertirse en verdaderos investigadores de las causas criminales, en las que debe privar la objetividad y la ciencia por encima de las consignas politiqueras.
Si actúan así, le estarán haciendo un gran favor a la administración de justicia y al país.
